Los guardias de seguridad de la empresa Doram SACI, ligada a la familia del diputado José Chamorro, convocaron este fin de semana a un cuarto intermedio en la medida de fuerza que mantienen desde el viernes a la espera de una respuesta de parte de los directivos de la empresa.
Los empleados alegan que aún no han percibido el salario correspondiente al mes de diciembre y se quejan de que todos los meses se les aplica descuentos injustificados en sus haberes.
Estas denuncias se suman a las que ya radican tanto en el Ministerio de Justicia y Trabajo y la Fiscalía.
No obstante, y pese a las denuncias, el Instituto de Previsión Social (IPS) acaba de adjudicarle otro contrato de G. 66.000 millones, para hacerse cargo del servicio de vigilancia por dos años más.
La licitación en la que Doram resultó adjudicada fue sospechosamente adelantada por casi seis meses y se adjudicó semanas antes de que el actual presidente del Instituto de Previsión Social, Fernando Silva Facetti, renuncie para candidatarse a senador.
De acuerdo con fuentes de otras empresas oferentes el pliego de bases y condiciones de este llamado estuvo direccionado a favorecer a Doram, debido a que se insertaron cláusulas que solo quien presta el servicio actualmente, en este caso la firma, está en condiciones de cumplir.
Alarde con dinero de obreros
Óscar Chamorro –hijo del diputado Chamorro– es según una fuente el principal administrador de Doram SACI, aunque este niega su vinculación.
Recientemente el hijo del legislador adquirió una lujosa residencia en la ciudad de San Bernardino, por la que habría pagado al contado una suma millonaria en dolares.
Dentro de lo que sería una red de empresas dedicadas a contratar con el Estado, Óscar Chamorro también sería administrador de la empresa Cevima –que se encarga de la limpieza en el IPS, y de Bullers Security, de la provisión de sistemas de seguridad al ente. En el primer caso el contrato es por G. 27.000 millones y el segundo por G. 7.000 millones.
