“No sabemos qué va a pasar de nosotros porque nos hablan del proyecto en general y a nosotros nos importa nuestro caso en particular”, agregó Cabrera, quien dice ser pobladora del citado barrio desde hace 40 años.
La misma agregó que el 70% de las familias que viven en lugar trabajan en el sector privado y que se tiene una imagen incorrecta de los que viven en las zonas bajas. Por su parte, Basilio se quejó del trato que reciben las personas que habitan en este barrio. Refirió que ellos viven desde siempre en el lugar, que tienen arraigo y que por ello no merecen ser tratados como ocupantes recientes.
Pompeya Cazal, del área social del MOPC, manifestó que se está trabajando con los pobladores y que una vez que se termine con el censo, se determinarán las indemnizaciones, así como las reubicaciones. La funcionaria dijo que en este tipo de procesos se deben respetar los plazos sociales.
