Víctor Antonio Cabral Lesme (58) está trabajando con el programa "Cirugía de la Mente", que busca la transformación positiva de la conciencia a través de lecturas de libros de autoayuda, desde hace seis años, en forma exclusiva. Actualmente está abocado a trabajar en penitenciarías de todo el país, buscando la reinserción social del interno y disminuir la inseguridad ciudadana.
Según Víctor Cabral, "Cirugía de la mente" es una operación simbólica de cómo abrir la mente y extirpar los pensamientos negativos, tales como la envidia, el odio, el rencor, la avaricia, la inseguridad, que son el principal problema de la gente. Y en reemplazo, incorporar conocimientos que permitan mejores pensamientos, aumentar la autoestima, la autoconfianza y comenzar a ver la propia existencia convencido de que se puede cambiar de vida, cuando se quiere.
Además de llevar la lectura en los colegios, también ahora lo hace en las penitenciarías del país, ¿qué resultados logró?
En Tacumbú, por ejemplo, hay muchos testimonios de vida que dejaron las drogas y recuperaron sus familias y transforman positivamente sus vidas. Hay unas 150 personas en condiciones de salir en libertad con ganas de rehacer sus vidas, trabajando honestamente, y para ello necesitan una oportunidad. Son gente inteligente que pueden asimilar las buenas enseñanzas. Para eso necesitamos el apoyo de las autoridades del Gobierno fundamentalmente, necesitamos más libros de autoayuda. Unos 1.500 ejemplares que representan entre 20 y 30 títulos y un programa pospenitenciario que les permita a los ex presidiarios continuar con sus estudios y encontrar trabajo. Hace un año y medio que trabajo en Tacumbú y Buen Pastor y puedo afirmar que los que terminan su condena y salen sin ninguna formación son un peligro real para la sociedad. El Rotary Club Asunción Sur ya donó 60 libros. Necesitamos ayuda para ayudar, porque el Programa Cirugía de la Mente es llevado adelante por la ONG sin fines de lucro "Paraguay porã rekávo". Las empresas con responsabilidad social que quieran apoyar el emprendimiento pueden llamar (0981) 448631.
¿Por qué se dedica a tiempo completo en un emprendimiento no lucrativo que a pocas personas les interesa?
Provengo de Piribebuy, departamento de Cordillera. En la secundaria leí un libro que me cambió la vida: "El hombre mediocre", de José Ingenieros. El texto me hizo entender que puedo conseguir lo que yo quiera dependiendo del esfuerzo que ponga. Y así empecé a buscar lectores, que al comienzo fue muy difícil. Cuando me di cuenta que funcionaba, me dediqué a puro pulmón. Hoy en día tengo resultado más que sorprendentes en personas de todos los niveles y condiciones sociales. Los mismos libros sirven para todas las edades. La única manera de que el país pueda mejorar es tomando en serio la educación a nivel nacional, para ello necesita involucrarse el Gobierno a través del Ministerio de Educación, empresarios, entidades binacionales y la sociedad toda. Es fundamental que los padres equipen las bibliotecas de los colegios en todo el país con más de 1.000 unidades de libros que representan 70 títulos suficientes para la formación de las personas para la vida, independientemente de la formación profesional que tengan los jóvenes.
¿Cómo surge el programa Cirugía de la Mente?
Porque los adolescentes están desorientados. No saben para qué existen, no encuentran motivos para vivir. Encuentran un vacío tan grande en su ser, que buscan refugio en los vicios como las drogas, el alcohol, el sexo descontrolado. Están desorientados en sus familias, en los lugares sociales, en los colegios, en sus labores profesionales, algunos son violentos y desganados. Los padres tampoco no dan buena orientación. Muchos de ellos están muy ocupados en acumular bienes materiales, supuestamente para dar seguridad a sus hijos, descuidando su atención, crecimiento y desarrollo. También porque hay muchas familias desunidas por diferentes causas como la separación por trabajo, abandono, divorcios, etc. y los niños y jóvenes quedan expuestos a todo tipo de perversidades que la sociedad le ofrece. Además, el Estado está casi ausente en la promoción y difusión de buenos libros de lectura que ayuden a los niños y jóvenes a descubrirse, impidiendo de esta manera la búsqueda de la calidad educativa, lo que equivale a una educación para la vida.
¿Qué hace falta para extender el emprendimiento en todas las cárceles del país?
La sociedad no aguanta más tanta inseguridad. Alguien tiene que hacer algo. Estamos recibiendo apoyo de los jueces de ejecución. La jueza Ana María Llanes, Lourdes Scura e Isacio Cuevas y el fiscal Blás Imas me ayudan con la compra de más libros. No porque se compren más armas y vehículos a los policías, mejorará la seguridad. Si las personas no mejoran su actitud seguirán igual de violentos. Necesitamos trabajar por esa parte del ser humano. Tengo testimonio de mucha gente que se puede cambiar positivamente de vida con la lectura de autoayuda. Aunque a veces, me siento solo, navegando contra corriente y sobrevivo gracias a la ayuda de algunos jueces, sigo adelante. Porque bien dice el dicho: "Persevera y vencerás".
¿Qué libros proponen en el programa?
Juan Salvador Gaviota, de Richar Bach. Plantea la fijación de metas y objetivos, proponiéndose a conseguirlos, superando las pruebas y obstáculos a través de la perseverancia.
El caballero de la armadura oxidada, de Robert Fisher. Ayuda al descubrimiento de la coraza que el ser humano posee en la mente: como la envidia, la vanidad, el egoísmo, entre otros; y propone soluciones para liberarnos de las mismas para encontrarse a sí mismo y darse cuenta del valor que tiene la vida y las personas, además de hacer ver las cosas tal como son. El Hombre mediocre, de José Ingenieros, plantea que cada ser debe llegar a la excelencia, al hombre superior, no acepta el término medio y menos al ignorante. Busca la libertad del pensamiento, de ideales y la lucha por las causas justas.
Propone no ser uno más del montón, sino marcar la diferencia. Un café con tu conciencia, de David Montalvo. Ayuda a despertar la conciencia dormida, a ver con más crítica los vicios y perjuicios que la sociedad propone. A través de una serie de recopilaciones de vivencias dadas por jóvenes, el escritor propone ser conscientes y actuar.
Reinserción social
Fladimir Agüero (25) tiene una entrada en el Correccional de Itauguá y otra en la Penitenciaría de Tacumbú. Fue condenado siete años por un delito que cometió. Estuvo preso cinco años y cuatro meses, y salió en libertad condicional.
Nos contó que abandonó su casa cuando tenía solo 12 años por violencia familiar. Su padre ya fallecido era alcohólico. Por eso decidió vivir en la calle y sus cinco hermanos quedaron a vivir con su madre. Actualmente, su hermano menor de 16 años está en el Correccional de Itauguá.
Fladimir vive actualmente en la casa de una hermana. Está trabajando con el fiscal Imas en la construcción del futuro local de la fiscalía, en Sajonia.
"La penitenciaría fue para mí estar en mi propio hogar, porque crecí y viví en la calle, en medio de la violencia", dijo, y agregó que solo estudió hasta el cuarto grado y en la penitenciaría estudió hasta el primero de la Media. Su gran deseo es terminar la secundaria y estudiar para ser chofer profesional.
Del programa Cirugía de la Mente dijo que su director, el Lic. Víctor Cabral, se acercó al penal hace 1 año y medio y viendo la situación de los presos empezó a distribuir entre ellos libros de autoayuda y así logró sacar a muchos de la adicción a drogas.
"En el Hombre mediocre, de José Ingenieros, me miré como en un espejo. Concluí que no servía ni para el vicio y desde ahí fui mejorando mi estilo de vida. Luego pasé a leer Joven a Joven, de David Montalvo. Que plantea ideas sobre el liderazgo, y ayuda a descubrir cómo ser líder, sin morir en el intento", explicó y añadió que leyó aproximadamente ocho libros en la penitenciaría.
Manifestó que agradece sobremanera al fiscal Blas Imas y a la jueza Ana María Llanes porque actualmente está en libertad, trabajando como voluntario en el Centro Educativo de Itauguá, donde viven 200 internos, entre ellos su hermano menor.
"Quiero acercarles los libros para que empiecen a leer. Fui muy ayudado y educado. Por eso quiero devolver en parte lo que recibí. El castigo no es cura de la humanidad, la educación es primordial y los libros de autoayuda transforman en forma positiva el pensamiento de quien lee", indicó.
Concluyó al manifestar que los jóvenes desorientados y sin familia necesitan de apoyo humanitario para reencauzar sus vidas.