El bastón de Santa Teresa de Jesús, utilizado durante sus fundaciones de conventos en toda España, arribó ayer a nuestra capital y hoy estará en exposición en el convento de las Carmelitas (Virgen del Carmen y San Rafael), mientras que mañana estará en el Colegio Teresiano.
El cayado, conservado como una reliquia, partió de la ciudad española de Ávila el pasado 15 de octubre, en peregrinación por 30 países de los cinco continentes, con motivo de la iniciativa del “Camino de Luz”. Tras un periplo de seis meses volverá a tierras españolas siguiendo los pasos de la santa “andariega e inquieta”.
El fray Antonio González, quien acompaña el viaje, explicó que estos símbolos sirven para “encender el evangelio en nuestro interior y descubrir el valor de la interioridad. No estamos huecos; es decir, Dios está en nuestro interior”.
El religioso dijo que Santa Teresa siempre tiene un mensaje nuevo para cada uno: “ella nos quiere libres y practicando la verdad”.
El Colegio Teresiano prepara para mañana un nutrido programa. A las 8:00 serán el recibimiento y traslado al salón de actos. Luego a lo largo de la mañana habrá explicación de la visita. Los actos de la tarde, a partir de las 15:00, estarán abiertos al público. Habrá charlas, eventos artísticos, y a las 18:00 se participará de la eucaristía.
Santa Teresa nace en Ávila el 28 de marzo de 1515. A los dieciocho años entra en el Carmelo. A los cuarenta y cinco años, para responder a las gracias extraordinarias del Señor, emprende una nueva vida cuya divisa será: “O sufrir o morir”. Es entonces cuando funda el convento de San José de Ávila, primero de los quince Carmelos que establecerá en España.
Murió en Alba de Tormes, al anochecer del 4 de octubre de 1582. Pablo VI la declaró doctora de la Iglesia el 27 de septiembre de 1970.
