Lo que dice nuestro Credo

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En el Credo rezamos que Jesús "descendió a los infiernos". Estas palabras dejan a muchos hermanos perplejos pues se quedan preguntando: ¿Por qué Jesús fue al infierno? Debemos entender bien esta expresión. En el Antiguo Testamento se creía que todos los muertos que fueron enterrados habitaban en el Sheol, o Mansión de los Muertos, o Infierno. No son solo los malos los que están allí, sino todos los que antes de Cristo habían muerto. (La palabra infierno –del latín infernus– quiere decir lo que está debajo de la tierra, y no lugar de la condenación como lo entendemos hoy).    

Jesús necesitaba bajar a los infiernos para liberar de la muerte a todos los que allí estaban. No nos olvidemos que la muerte entró en el mundo a causa del pecado, y este lugar de los muertos era el reino de Satanás, pues todos antes de la redención de Cristo, hasta los buenos, igual se encontraban bajo el dominio del Enemigo. En este día justamente el Señor rompió las puertas del infierno, y rescató a todos los que le pertenecían.    

En la iconografía de este evento vemos a Jesús glorioso pisando las puertas del infierno y estirando hacia arriba con una mano a Adán y con la otra a Eva, quitándoles del dominio de la muerte.    


Oración de la vigilia  


Dios nuestro, que haces resplandecer esta noche santa con la gloria del Señor resucitado, aviva en tu Iglesia el espíritu filial, para que, renovados en cuerpo y alma, nos entreguemos plenamente a tu servicio. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.