Madre con "150 hijos" necesita de donaciones para mantener su hogar

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Hay personas altruistas que entregan todo su esfuerzo a favor de los más desprotegidos, que no reciben apoyo estatal y en ese afán hacen maravillas con las donaciones de la gente.

La Hermana Nieves, como más se la conoce, se traslada por los diferentes barrios de San Antonio a pie. Golpea las puertas de las municipalidades, la Gobernación, de los empresarios y hasta de médicos para mantener a sus numerosos "hijos espirituales" como llama a los niños que viven con ella en el hogar Mita’i Róga.   

Los pequeños llegan al lugar por orden judicial a través de la Consejería Municipal por los Derechos del Niño, Niña y Adolescentes (Codeni) del citado barrio, por problemas de índole familiar.   

Actualmente tiene a su cargo la manutención de nueve niños. Su hogar no recibe ningún apoyo estatal. Se mantiene gracias a la caridad de la gente. La construcción que tiene actualmente fue gracias a la Embajada de Alemania y Lubripar y el grupo de jóvenes estudiantes universitarios, denominado "Grupo Peregrino".   

"Dios provee, nunca faltó para comer en nuestra casa", afirmó mientras nos aclaraba que sus hijos están de visita a sus familiares. Las dos únicas piezas de la humilde vivienda que funcionaba como cocina, comedor, sala de estudio y dormitorio que en los días de lluvia chorrea porque el techo de zinc se agujereó ya es pasado. Ahora cuentan con habitaciones para las niñas y aparte para los niños.   

Según la monja, los niños tienen lo fundamental para ser feliz: amor, paciencia, unidad, ganas de salir adelante y asumen cada uno de los miembros de la familia una responsabilidad para llevar adelante la manutención de la casa.   

"Pero son bienvenidos las ropas de verano e invierno, zapatos, zapatillas, uniformes escolares, colchones, sábanas, juguetes, golosinas, pañales desechables, medicamentos, carnes, frutas, verduras, panificados, arroz y fideo", resaltó la religiosa.

En el hogar también funciona una guardería en forma gratuita de 13:30 a 16:00, donde asisten 18 niños de entre 3 a 4 años que reciben merienda. Los niños que hasta el año pasado almorzaban en el lugar gratuitamente, que eran unos 35 niños y adolescentes, ahora ya no pueden hacerlo  por falta de presupuesto.   

La religiosa enseña una vez a la semana Orientación Cristiana en la escuela María Auxiliadora del citado barrio y gana 360.000 guaraníes, dinero que invierte completamente en el mantenimiento del hogar. Del municipio local recibe G. 500.000.   

No a las cárceles   

Nieves dijo que hay miles de niños y jóvenes que se drogan en las calles. Les hace falta un hogar donde sean atendidos no solo en sus necesidades de techo, alimentación, abrigo, educación sino que también se les brinde cariño y que se les eduque aumentando su autoestima e incentivando la educación de los valores acompañado con el ejemplo de vida de los adultos.   

"En vez de habilitar más cárceles para niños y jóvenes, el Gobierno debe habilitar más hogares donde aprendan oficio para trabajar y ser útil para sí mismos y la sociedad", resaltó.  En este sentido, la religiosa nos cuenta que los fines de semana suele llevar a los niños del hogar a un conocido shopping a almorzar y jugar.   

"No me importa gastar toda la donación conseguida en el día dándoles el gusto a los niños porque sé que fortaleciendo la autoestima lograré que crezcan sintiendo que ellos son tan iguales e importantes como los otros niños pudientes. Que tienen los mismos derechos y que ellos pueden conseguir lo que se propongan en la vida si son buenos estudiantes y se proponen metas, son responsables y perseverantes en sus objetivos", precisó.   

Regreso a la familia   

Con la partida de cada hijo, que regresan a sus casas con sus familias, siento una gran alegría porque la familia es insustituible, pero además me deja un vacío, una tristeza en mi corazón de madre espiritual", confiesa Nieves.   

Y añade que ya pasaron más de 150 niños y adolescentes de todas las edades, inclusive, bebés de 6 meses, por el hogar. Y con cada partida sufre como madre espiritual de los niños porque durante uno, dos o más años les entregó todo lo mejor de ella. Curó sus heridas, les vistió, les bañó, les educó y les alimentó con profundo amor.   

Según la monja, ella es parte de los temores y sufrimientos que sienten sus hijos y hasta adivina las necesidades físicas y sicológicas de cada uno de ellos que pasaron por el hogar sin que lo digan con palabras. Por eso les visita frecuentemente, para saber si están bien, una vez que retornan con sus familiares. Algunos ya trabajan y visitan el hogar trayendo alimentos y golosinas a sus hermanos espirituales y a ella y les da cariño y consejos a los que están actualmente viviendo en Mita’i Róga.   

Vocación y entrega   

De las Nieves González es oriunda de San Antonio. Todos sus hermanos y su madre de 86 años viven en el barrio donde está el hogar.   

Eulalio Damián, hermano de la religiosa, viene a cuidar de los niños cuando Nieves, que padece diabetes, tiene una descompensación y debe permanecer internada por algunos días en el hospital.   

De las Nieves tiene 22 años de vida religiosa en la Congregación Obreras Catequistas. Para llevar adelante el hogar Mita’i Róga, que surgió fortuitamente hace 13 años cuando una jueza no sabía dónde ubicar a dos niños maltratados, ella se ofreció a llevarles a su casa y tuvo que dejar la congregación.   

"Hace más de 10 años que pedí permiso a mi congregación para realizar la obra que llevo adelante, porque nuestro carisma es eminentemente mariano-eucarístico. Puedo regresar cuando quiera" resalta a la vez de agregar que sus compañeras monjas vienen a visitarla en el hogar los fines de semana.   

Las personas que quieran ayudar el excelente trabajo de la Hermana Nieves pueden llamar al tel. (0981) 104.544.

 

eolmedo@abc.com.py