Aunque las cifras de hechos de traumatismo por manipulación de petardos bajaron en los últimos años, no existe ningún artefacto pirotécnico que no produzca algún tipo de lesión. Así lo manifestó el doctor Jesús Marín quien informó que año tras año, el Centro de Emergencias Médicas recibe lesionados por manipulación irresponsable de petardos.
El profesional recordó que no solamente a nivel de manos se puede producir el daño, sino también del conducto auditivo, como la rotura de tímpano.
“Los petardos pueden originar desde una pequeña quemadura hasta una amputación. Y es lamentable que por falta de atención, los niños acompañados por sus padres pasen en el hospital, en vez de disfrutar de las fiestas en su hogar reunidos en familia”, resaltó el profesional.
El doctor Marín indicó que generan quemaduras de primero hasta tercer grado las estrellitas, los fosforitos y las luces de bengala.
Los que ocasionan traumatismo que llevan hasta amputaciones de miembros están hechos de pólvora negra con aditivos de purpurina, azufre y antimonio, mezcla que le da un mayor poder explosivo al petardo.
Por eso hay que tener cuidado con las cebollitas, los cebollones y los rompeportones y otros. Hay también fuertes y peligrosos explosivos, como los cohetes, bombas, 1x3, 1x12, 1x33, entre otros petardos utilizados en estas ocasiones.
“Los padres deben tener en cuenta que cuando compran un artefacto pirotécnico eligen el daño que va a producir a su hijo. Por un segundo de diversión tiene toda una vida desgraciada. Si a la criatura le falta uno o dos dedos se le dificulta escribir, además debe soportar las burlas y los marcantes que le dicen sus compañeritos. Y en el adulto le dificulta trabajar porque todo se hace con las manos”, concluyó.
