Millonaria autorremuneración adicional para funcionarios de Previsión Social

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En noviembre –y no se sabe si por única vez–, el personal de la Dirección de Recursos Humanos del Hospital Central del Instituto de Previsión Social se autopremió con millonarias remuneraciones adicionales que superan incluso los G. 8.000.000. Hacen vito con la plata que aportan asegurados y patrones.

Casi una docena de funcionarios que trabajan en el departamento de Recursos Humanos, tanto del Hospital como de la Caja Central del IPS, se regalaron millonarias remuneraciones que figuran en la categoría OG 125.

Una de las beneficiadas con G. 8.279.354 es Liz Susana Benítez Cárdenas de Pérez. Ella es licenciada en Ciencias Contables y hace oficina en la Caja Central, donde percibe como salario la suma de G. 6.980.358 mensuales, pero por bonificación de responsabilidad cobra igualmente G. 2.500.000, más horas extras por G. 1.495.791.

La misma persona también cobró bonificación por grado académico la suma de G. 800.00 y por diferencia de horas extras la suma de G. 679.000.

Todos estos beneficios no le son suficientes a ella y a otros funcionarios, quienes además se autoasignaron la remuneración. A Benítez Cárdenas, por ejemplo, le tocó un monto de G. 8.279.354 guaraníes. Sumando todos sus ingresos, en noviembre la mujer cobró la suma de G. 20.735.408.

Otros diez funcionarios más, cuyos documentos obran en nuestro poder, también recibieron premios similares en el mes de noviembre.

Esta erogación se produjo aún tras la información de que no había suficientes recursos para el pago de remuneración adicional (plus nocturno) para todo el funcionariado que trabaja desde las seis de la tarde hasta la seis de la mañana del día siguiente.

El jefe de Servicio del Hospital, Diego Oliva, y la jefa de departamento, Carolina Guido, también se autoasignaron la millonaria remuneración.

Sorpresivamente, fue nombrada como jefa interina de Recursos Humanos la Lic. María Daniela Gill Martínez de Ávila, quien también fue beneficiada con la citada remuneración.

En reiteradas ocasiones llamamos para comunicarnos con la Lic. Gill Martínez, pero esta no podía atendernos porque “estaba en reunión”, según informó uno de sus secretarios, Osvaldo Arévalos.

Este despilfarro en la previsional se realiza en un momento de crisis por la falta de remedios e insumos que a diario padecen miles de asegurados. Mientras unos lloran de dolor y no tienen medicamentos, otros disfrutan y hacen “vito” con el dinero del IPS.