SAN PEDRO DE YCUAMANDYYÚ (Omar Acosta, corresponsal).La diócesis San Pedro Apóstol, dividida en cuatro decanatos: Aguaray, Jejuí, Tapiracuái y Cuarepotí (principales cauces hídricos), 20 parroquias y 2 cuasiparroquias es el desafío que abrazará desde mañana el nuevo obispo, monseñor Pierre (Pedro) Laurent Jubinville.
Una jurisdicción eclesiástica con muchas necesidades espera al pastor. El departamento soporta permanentes conflictos sociales, con un porcentaje de la población que se dedica a la producción y busca impulsar un San Pedro productivo. Pero también, la región está manchada por otro grupo que se dedica al narcotráfico, y ante la ausencia del Estado, actualmente el grupo criminal EPP tiene a la región como zona de incursión.
Con gran expectativa esperan los lugareños a su nuevo pastor, pues la iglesia siempre tuvo mucho que ver en las decisiones y acciones en el departamento.
Otra misión sumamente importante que tendrá es la de recuperar la credibilidad en la Iglesia católica, sobre todo luego de la escandalosa y desordenada vida sexual que llevaba el exobispo Fernando Lugo, quien se desempeñó en la zona, y que salió a luz cuando era presidente de la República y hasta ahora causa indignación y burla y generó una pérdida de credibilidad hacia la Iglesia, según la feligresía.
El nuevo obispo de San Pedro conversó con ABC Color y expresó que le sorprendió la designación; pensó mucho para aceptarla. “Primero no acepté, luego medité bien y tomé el desafío”, expresó.
Recordó que en el año 1990 estuvo ocho años por nuestro país, trabajando en los distritos de San Pedro de Ycuamandyyú, General Aquino, Lima y Choré, por lo que algo conoce del departamento y su gente.
Adelantó que se impone contar con una iglesia abierta, plural y no radical, sino abierta a escuchar a la gente y convivir juntos buscando la paz.
En relación a la vida del exobispo Fernando Lugo, dijo “la Iglesia no es una sola, hay que creer en la Iglesia, no todo es podrido ni todo es santo”.
En relación al plan de trabajo que llevará delante, señaló que no cuenta aún con ningún plan ya que la designación lo sorprendió. “Plan aún no tengo, voy a hablar con la gente, conocer las realidades y juntos hacer un plan”, sostuvo.
Insistió en que se necesita tiempo para conocer la zona, y sobre todo dijo que hay que ir con mucha prudencia.
Con relación al trabajo y asistencia a la gente más pobre dijo: “Vamos a continuar. La Iglesia siempre está con el pueblo”.
En cuanto a la presencia del EPP en el departamento, señaló que se requiere de una campaña seria desde el ámbito judicial, social y eclesial, pero advirtió de se trata de un tema complejo. También recordó que no solo el EPP existe, sino también varios otros grupos delictivos y de narcotráfico, pero se abstuvo de opinar mucho por no conocer aun bien la zona.
Manifestó que siempre trabajó con la juventud y su deseo es seguir trabajando de cerca con jóvenes.
Ordenación
La ordenación episcopal comenzará a las 10:00. Serán consagrantes: Mons. Adalberto Martínez, obispo de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional; Mons. Óscar Páez, obispo Emérito de Alto Paraná, y Mons. Claudio Giménez, obispo de Caacupé y presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya.
Amplio territorio rural
San Pedro es el departamento de la Región Oriental que mayor superficie posee, con 20.002 km2. Residen en él 16 personas por km2, con un total de 318.698 habitantes, lo que equivale al 6,2% de la población total del país. Está dividido en 18 distritos, y su capital es San Pedro de Ycuamandyyú. A pesar de haber bajado su ritmo de crecimiento en el periodo 1992-2002, la población actual alcanza cinco veces la observada en 1950. Presenta la mayor proporción de residentes en área rural del país: de cada 10 pobladores, 8 residen en el campo y 2 en las ciudades. La composición por sexo revela que existe una mayoría masculina. En cuanto a los indígenas, hay allí alrededor de 3.000 aborígenes.
