El párroco de San Francisco de Asís, José María Zubizarreta, destacó la concreción de la obra e indicó que tiene dos motivos: “Dar gracias a Dios por haber facilitado el rescate del templo y, al mismo tiempo, por el rescate de nuestro propio cuerpo o templo”.
Agregó que a partir de ahora estará nuevamente al servicio de la evangelización. “Nos embarga una gran alegría al contemplar esta maravillosa obra y todo es gratuidad y obra de la Divina Providencia, sin merecerlo”, apuntó.
El religioso sostuvo que “para recibir hay que tener las manos vacías y así se empezó, pero con una convicción, y el Señor dio esta obra gracias a la generosidad de varias personas”.