El director del centro educativo, Javier Quiñónez, explicó que el festejo estaba previsto como un evento del día, pero dentro de las normas de seguridad.
El estudiante que llevó la granada de gas es Roberto Ortiz, quien afirmó que es agente policial de la División de Criminalística. Señaló que tenía en su mochila el gas lacrimógeno como parte de sus elementos de seguridad personal, junto con una pistola y una picana.
Ortiz afirmó que no estaba planeado utilizar el gas como parte del “bautismo”. Otros estudiantes, quienes no se identificaron, señalaron que era opcional participar del festejo.
El alumno que activó la granada afirmó que mientras estudiaba en un aula, un grupo de estudiantes ingresó al salón con espuma en las manos y máscaras cubriéndoles el rostro. “Agarré lo que estaba en la mochila y accioné, creyendo que era pintura o espuma también”, explicó.
La intensa humareda activó la alarma contra incendios y seis estudiantes fueron derivados al centro de salud de Loma Pytã.
