Será una ocasión propicia para una demostración de ikebana, a cargo de las integrantes de la Escuela O’Hara.
El ikebana se originó en una milenaria tradición de los budistas chinos que ofrecían flores a Buda.
La costumbre se conoció durante el siglo VI, cuando ese arte floral pasó a Japón y hasta el siglo XV, el ikebana tenía una connotación religiosa.
Hoy se considera como un arte que reúne a sus aficionados en torno a un concepto de belleza, elegancia y sobriedad por la armonía de su estructura lineal y las hermosas flores que lo integran.
Este arte involucra una combinación armoniosa de una gran variedad de flores, y en nuestro país se eligen tanto especies nativas como importadas, al igual que troncos, ramas, frutas, semillas, piedras; en algunos casos, imágenes o esculturas. Además, los arreglos suelen incluir sugestivos, extraños y preciosos recipientes, así como creativas y naturales propuestas.
El encuentro será ideal para compartir, aprender, disfrutar y fortalecer los lazos de amistad.