Esteban Dávalos, del Grupo Lince, que explota los itinerarios de las líneas 18 y 26, expresó que cada una de las tres unidades adquiridas costó US$ 160.000.
Consultado por las razones que permiten a su empresa renovar la flota de buses, mientras otras siguen con chatarras, respondió que son los mismos propietarios de la firma –todos de apellido Dávalos– los que administran sus recursos y que todos los buses son propiedad del Grupo Lince.
Especificó que no se manejan bajo el sistema de alquiler de itinerarios, basado en un esquema ilegal en el que un empresario “alquila” el circuito de una línea a propietarios individuales de buses que rinden cuentas al dueño, previo pago del canon requerido consistente en un monto fijo, por cada redondo realizado.
“Administramos nuestros recursos. No tenemos recursos individuales. No tenemos que esperar que cada propietario (particular) quiera salir a trabajar, no quiera reparar su unidad...”, sostuvo Dávalos.
Buses con aire
Añadió que próximamente estarán adquiriendo 10 a 15 buses con aire acondicionado, los primeros fabricados en Paraguay, por la empresa Ruvichá, propiedad del mismo Grupo Lince.
Dijo que están evaluando cobrar entre G. 3.400 y G. 5.000 el pasaje en estos buses, pero que no descartan pedir al Gobierno un subsidio de G. 1.000 (por pasajero) para este servicio diferenciado de manera a que los pasajeros también puedan viajar cómodos, en aire acondicionado, por la suma de G. 2.400. “Yo haría eso para incentivar este tipo de inversión en las empresas que están legalmente constituidas”, señaló.
Con wifi y rampa
Indicó que los tres vehículos adquiridos recientemente son panorámicos, para que el pasajero pueda apreciar la belleza de la ciudad en su recorrido; tiene sistema de internet inalámbrico a través de un router wifi que tiene un alcance de 10 metros (un metro menos que la longitud del bus), además de rampas para personas con discapacidad y el aparato preparado para la implementación del “billetaje electrónico” que, por un lado, transparentará la cifra de pasajeros y, por otro, hará que el chofer se concentre solo en conducir.
Solo el motor y el chasis de los vehículos fueron fabricados por la firma alemana Mercedes Benz en Brasil, mientras que el resto de las unidades fue hecho en nuestro país.
Alquiler ilegal
En el sistema existen cuatro protagonistas: el empresario dueño de la línea; el propietario particular de buses que “alquila” el itinerario; los choferes que trabajan directamente con la firma, conocidos como “mensualeros”, y los conductores denominados “redonderos”. Gracias al sistema de “alquiler” de itinerarios, los propietarios de líneas recaudan y administran grandes sumas de dinero que son colectadas directamente por los mismos choferes, contratados por particulares. A este monto diario, los dueños de líneas le suman el cobro del subsidio. De la manera que sea, el pasajero recibe un mal servicio.
