La falta de empleo –dice– obligó a cientos de compatriotas a regresar a Paraguay en los últimos meses, algunos con ayuda de la Secretaría de Repatriados, debido a que ni siquiera contaban con dinero para el billete de regreso. Los pocos trabajos ofrecidos son muy mal remunerados y la baja cotización del euro empeora la situación.
Paraguay, desde su análisis, registra una mejoría con la apertura de nuevos negocios y emprendimientos personales y familiares, pero en servicios públicos ha empeorado con un pésimo transporte público y falta de agua en varias zonas. “Ante estos problemas veo una sociedad sumisa y resignada, con el desánimo de no poder aspirar algo digno. Los políticos siguen en lo mismo, velando por sus intereses”.
Por eso el voto en el exterior divide posturas: Algunos muestran interés e intentan informarse de todo; otros consideran una pérdida de tiempo por la falta de credibilidad de los políticos y otros aducen que ya no regresarán a Paraguay y por ello no les interesa el sufragio.
