La selección de las empresas a inspeccionarse se hizo en forma aleatoria y comprende, en una primera etapa, a 50 establecimientos situados en la Capital y el departamento Central. El operativo programado llegará a un total de 6.200 trabajadores inscriptos, donde también se busca detectar los trabajadores no inscriptos.
El operativo fue anunciado en la fecha por el director general del Trabajo, Filemón Delvalle y por la jefa de Inspección y Vigilancia, Elsa Bogado, quienes dieron todos los detalles de este control, que se encara dentro del Operativo Trabajo Decente.
Los aspectos a verificar conforme a lo establecido en la norma vigente con respecto al trabajador son: salario percibido, seguridad social, jornada de trabajo efectivo, pago de las horas extraordinarias, descansos legales, diarios, semanales, anuales. También inspeccionarán todo lo relacionado a contratos individuales de trabajo homologado por el MJT, reglamento interno de trabajo, recibos de pagos de salarios, vacaciones y aguinaldo, además de asignación familiar, y resolución de trabajo nocturno.
Con respecto a las obligaciones del empleador con la autoridad del trabajo, se verificarán: el cumplimiento del Decreto 580/08, en cuanto a la obligación de todo empleador de la República de Inscribirse en el Registro Obrero Patronal. En la presentación de planillas se tendrán en cuenta: el control de libros de tenencia obligatoria, registros de empleados y obreros, registros de sueldos y jornales, registros de vacaciones anuales.
Más de 22 inspectores del Trabajo harán esta tarea.
No respetan el Código
El Sindicato Nacional de Trabajadores del Comercio, Servicios y Empleo Informal ve con buenos ojos la iniciativa del Ministerio de Justicia y Trabajo en fiscalizar los supermercados, apuntó su titular Gumercindo Galeano.
El dirigente sostuvo que la mayoría de estos puestos de venta a gran escala no cumple con las leyes laborales: hacen trabajar más de ocho horas, no pagan el IPS, ni horas extras, ni aguinaldo. “Es decir, violan totalmente las leyes laborales”, remarcó. Reconoció que después de la tragedia del Ycuá Bolaños algo se mejoró en salubridad, pero se debe avanzar. Más de 7.000 personas estaría trabajando en los supermercados.
