La Asociación Territorial Pueblos Originarios (ATPO) aglutina a 12 comunidades indígenas de las parcialidades Ache, Mbya y Ava Guarani. “Ellos reciben una atención integral, están capacitados como ganaderos, agricultores, apicultores, piscicultores. Están mejorando notablemente su calidad de vida como se merecen”, asegura Yolanda Moreno de Ruiz.
Añade que, además, estudian y trabajan y se preparan en el Hospital Escuela Indígena Tesãirã Rekávo, de la comunidad Kambay. Están apoyados por la Fundación Asociación Rural del Paraguay para el Desarrollo (Fundarp), a través de la Comisión de Acción Social de la Asociación Rural del Paraguay. “Los progresos que muestran son numerosos. Estaban necesitados y se unieron a pesar de la diferencia de idiomas, y en este punto les brindamos la asistencia que precisaban. También les dimos apoyo para capacitarse y trabajar y finalmente realizamos un seguimiento. Formamos un vínculo de confianza y amor mutuo”, asegura la presidenta de la ATPO.
Moreno reflexiona y dice que solo les falta una pequeña oportunidad. “Hay que acompañarles y no prometer situaciones imposibles de cumplir. Sabemos que hay una minoría de ellos mendigando por las calles, que adquirieron costumbres diferentes, extrañas a su cultura. Quizás los adultos no puedan cambiar, pero debemos pelear por los niños, por sus hijos y darles una oportunidad y las herramientas necesarias para que sean formados para el progreso y la prosperidad; para que se sientan productivos a partir del trabajo. Es nuestra responsabilidad como paraguayos”.
Moreno de Ruiz puntualiza diciendo que a los nativos les debemos el idioma guaraní, la cultura y el uso de las hierbas medicinales. “Trabajo con ellos desde hace siete años, con la Unión Público Privada y la iglesia, con los ministerios y la Diócesis de Cnel. Oviedo”.
