CAACUPÉ (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional). En una extensa homilía cargada de autocríticas a sacerdotes y pastores de la Iglesia, el Pbro. Villagra lanzó un duro mensaje a los pastores con ínfulas de poder y soberbios. “El sacerdote no está para mandar y dominar, está para guiar al pueblo de Dios”, afirmó
En ese sentido, mencionó que el sacerdote de la nueva alianza tiene cuatro notas fundamentales: la credibilidad, la misericordia, la humildad y la obediencia. No es para ambiciosos ni para quienes buscan en el ministerio un mecanismo de poder y de dominio.
Subrayó que causa tristeza un sacerdote vanidoso y presumido, engreído y altanero, con ínfulas de poder: Los sacerdotes no son “amos” ni “jefes”, son pastores, humildes servidores del Reino de Dios.
El prelado señaló que el ser sacerdote no implica un ascenso, no implica superioridad, ni un título de nobleza que sirva para presumir, ostentar y pavonearse. Al contrario, el cura debería tener la nota de la humildad, de la modestia, de la benignidad y de la mansedumbre.
Villagra puso énfasis en el hecho de que el sacerdote es un administrador de los misterios de Dios. Cuando asume un cargo no toma posesión, porque no es un señor feudal, “ndaha’éi tendota”, es más bien un servidor, aquel que recibe una misión, aquel que asume un servicio encomendado
La “pa’i ndaha’éi mba’e jára, ha’e hína servidormínte, ndaha’éi mburuvicha, ha’e oî hína ocelebrá haguã los sacramentos que son medios de salvación. (Los sacerdotes no son dueños de nada, solo son servidores, no son jefes, ellos están para celebrar los sacramentos).
Ser administradores no implica ser propietario... sino aquel al cual el propietario le confía sus bienes, es un encargado de bienes ajenos y por eso se le exige fidelidad y lealtad.
El Dr. Villagra es formador de sacerdotes en el Instituto Superior de Teología, de ahí su profundo conocimiento sobre la problemática que afecta actualmente al sacerdocio y que hoy en día está en crisis por varios factores.
Al respecto manifestó que un sacerdote, un obispo, deben ser creíbles, dignos de fe, por sus relaciones con Dios y por sus actitudes. Agregó que el que es embustero y mentiroso, tramposo y deshonesto, el que es maniobrero o mal intencionado no debería ser sacerdote, porque no sería creíble, no sería fidedigno y extraviaría a su pueblo.
El anunciador de la Palabra de Dios (sacerdotes, diáconos, laicos) no debe ser un chismoso, un “ñe’ê rei”, un charlatán, alguien acostumbrado al ñe’ê mbegue o el ñe’êguy, porque estas actitudes distorsionan la verdad y envilecen a la persona.
Hay que escuchar más y hablar menos, propuso. Agregó que el charlatán habla y luego piensa. Sin embargo, el sabio piensa y luego habla.
Sostuvo que el sacerdote no está para propagar ideologías, sino que está llamado a anunciar la verdad.
CAACUPÉ POTY
La mala situación económica se siente en la “capital espiritual de la República”, a juzgar por las quejas de los chiperos, heladeros, vendedores de asaditos, butifarras y suvenires. En comparación con el año anterior, el panorama está negro, según un sondeo que realizamos.
*** *** ***
Claro, la realidad es otra, tratándose de la administración municipal a cargo de Roberto Franco. “Parceló” todas las calles y espacios públicos que pudo para ubicar a los desesperados vendedores informales que llegan a Caacupé para probar suerte.
*** *** ***
A propósito de la Municipalidad, los promeseros de la Virgen de Caacupé que desde hace décadas vienen en caravana de carretas desde Yaguarón y se ubican en la plaza Antonio Parquet Ledesma se quejaron porque la institución no es capaz de colocar basureros y sanitarios en el espacio público en estas fechas. Es más, ni el camión recolector de residuos pasa por la zona desde hace más de cuatro días.
*** *** ***
La organización de la festividad mariana dentro del santuario está llena de figuretis intratables, empezando por el “vocero oficial de la basílica”. ¿Qué puede entender un perifonero de la radio de un stronista, que en sus “ratos libres” se dedica a ser candidato a intendente liberal, sobre trabajo periodístico?
*** *** ***
Por cierto, otro que demuestra total ignorancia sobre el trabajo periodístico es el rector del santuario, presbítero Arnaldo Godoy. Desde el año pasado, “por orden superior”, no permite que los periodistas realicen su tarea para que los diarios, radios y la mayoría de los canales de televisión cumplan con el servicio de informar libremente sobre todo lo que acontece durante la festividad. ¡Cómo se les extraña a los padres Modesto Martínez y José Benítez!
