Debutó muy joven en la primera de River Plate, en el campeonato de 1961, a los 18 años. Fue el domingo 4 de junio, en la 6ª fecha, ante Olimpia, en el “Kelito”, y si bien el Decano venció, 2-0, Arsenio ya demostró sus grandes cualidades que lo llevaron al estrellato posteriormente. Aquella vez River Plate estuvo conformado por Encina; Calonga, Salvador Villalba y Kalssen; Moreira y Chaparro; Villamayor, Sanabria, Ramón “El Moncho” Rodríguez, Valdez y Zaracho.
Se estrenó en la selección paraguaya el 17 de febrero de 1963 ante el combinado de Bolivia, por la copa Paz del Chaco. El partido se jugó en Sajonia, en el llamado entonces “Estadio de la Liga”, y Paraguay formó así: Víctor González; Baldomero Amarilla, Idalino Monges, Vicente Bobadilla y Antonio Insfrán; Claudio Lezcano, Oppe Quiñónez (Diógenes Martínez) y Arsenio Valdez; Cecilio Martínez, Ramón Rodríguez (Eladio Zárate) y Pelayo Ayala (Cabrera). Ganó la Albirroja, 3-0, con goles de Rodríguez, Valdez y Cabrera.
Ese mismo equipo jugó ese año el Sudamericano (hoy Copa América) disputado en La Paz, Bolivia, en el que Paraguay se adjudicó el vicecampeonato. Luego de la competencia Valdez fue requerido del exterior. Lo adquirió nada menos que el River Plate argentino, que lo transfirió a Huracán. Al año siguiente regresó al “Kelito”, en el que permaneció hasta 1965, viajando luego a Colombia para seguir demostrando su talento en el Deportivo Pereira primero y Millonarios después.
En 1966 se produjo el retorno del “Maestro” a su patria y lo contrató Guaraní, comandado por el presidente Juan Antonio Sosa Gautier, y comienza a gestarse el inmortal equipo que logró dos campeonatos y dos vices en el plano local, bajo el mando del uruguayo José María “El Chema” Rodríguez y que en 1970 llegó a los cuartos de final de la Copa Libertadores, sumando 11 partidos invictos, marca que hasta el presente no pudo ser alcanzada por ningún otro equipo paraguayo. En esa Copa del 70 el “10” marcó uno de los goles más bellos que se recuerde en esa competencia. En el primer partido del grupo, ante Olimpia, en Sajonia, el partido iba inexorable al 0-0, pero cerca del final apareció “El Maestro” capturando una pelota cerca del mediocampo. Fue eludiendo rivales hasta que desde unos 30 metros sacó el zapatazo que se clavó en el ángulo izquierdo del arquero olimpista, Andrés Rosa Torres. Los integrantes de aquel plantel que hizo historia fueron: Raimundo Aguilera, “el arquero de América”, y Ramón Lugo; Juan Martínez, Vicente Bobadilla, Sergio Rojas, Ricardo Tabarelli, Flaminio Sosa, Lorenzo Villagra, Alcides Sosa, Ernesto Juárez, Luis Ivaldi, “El Maestro”, Aurelio Martínez, Felipe Santiago Ocampo, Apolinar Paniagua, Joaquín Yugovich, Genaro García, Vidal Maciel y Víctor Domingo Juárez. Valdez fue integrante de la selección que jugó las eliminatorias para el Mundial de México 70, junto a otras luminarias de nuestro fútbol de aquel entonces. La base era con Aguilera; “Cable” Molinas, Bobadilla, Sergio Rojas y “Pachanga” Mendoza; Alcides Sosa, Pablo Rojas, “El Maestro”, Aurelio Martínez, Ocampo (Benicio Ferreira) y Lorenzo Jiménez. Integró el equipo aborigen hasta 1974, cuando se retiró del fútbol a los 32 años (nació el 12 de diciembre de 1942), aunque tuvo un breve regreso en 1977, para jugar en Resistencia. En 1978 se retiró definitivamente del fútbol activo, quedando atrás los grandes pases de 40 metros, los driblings, los amagues desconcertantes y los goles increíbles, para dar paso a su otra pasión: la de enseñar a los más pequeños todo lo que aprendió en las canchas del mundo. Antes de partir a la eternidad, la semana pasada, estuvo radicado en la ciudad de Encarnación, por más de 20 años.
Hoy “El Maestro” Dionisio Arsenio Valdez ya no está en el mundo terrenal. Se halla en el Olimpo de los inolvidables, junto a sus excompañeros que partieron antes que él, como Sergio Rojas, Vicente Bobadilla, Isidro Alonso, Juan Esteban Patiño, Genaro García, Graciano González y Víctor Domingo Juárez.
lirala@abc.com.py