Bisagra: antes y después en el periodismo paraguayo

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A 162 años de la creación de “El Paraguayo Independiente” por el presidente Carlos Antonio López, el diario ABC Color constituye una auténtica bisagra en la historia del periodismo nacional porque hay un antes y un después de su aparición el 8 de agosto de 1967. Desde la perspectiva que dan sus primeros 50 años de existencia, no es difícil constatar por qué este matutino es tan importante para nuestra nación guaraní. Reseñamos aquí, en forma muy resumida, los hechos más descollantes del papel cumplido por ABC en las últimas cinco décadas.

1. El deber de decir la verdad Sin desconocer la importancia histórica y las funciones desempeñadas por muchos periódicos de los siglos XIX y XX, ABC es el primer diario que toma con seriedad y responsabilidad la misión fundamental de la prensa: con sus luces y sus sombras, como toda obra humana, ha adoptado y defendido el deber de buscar, conocer y difundir la verdad de los hechos para ponerla a conocimiento de los lectores, sin importar los intereses de los gobiernos, de los partidos políticos ni de cualquier otro sector económico o social. Decir la verdad le ha costado al diario miles de dolores de cabeza, presiones, persecuciones, amenazas, la prisión de sus periodistas y del Director, así como la clausura total por cinco años.

2. Independencia de otros poderes Hasta mediados del siglo pasado, los periódicos siempre fueron creados y sostenidos por los gobiernos o por los partidos políticos; la prensa era una tribuna ideológica. ABC marcó la diferencia desde el primer día, al señalar que no respondía a ningún partido político ni al gobierno de turno. El único “patrón” del periódico es el pueblo, son los lectores, y no los poderes fácticos, los caudillos políticos, las botas castrenses ni dueños del poder público.

3. Nace la profesión periodística Hasta los años 60 del siglo pasado, el periodismo no era una profesión. En las redacciones había bohemios, profesores de colegios, empleados públicos, políticos principiantes, etc. que dedicaban parte de su tiempo a escribir algunos textos para el periódico; algunos cobraban algo, otros “trabajaban” gratis. ABC fue el primer diario que seleccionó su personal, buscando a los mejores profesionales, les exigió tiempo completo y exclusivo, pagó un sueldo digno para aquella época y, así, creó la profesión de periodista en el país.

4. Informar e interpretar hechos En las largas décadas del periodismo ideológico, los escritos publicados contenían muchas argumentaciones políticas y debates de ideas sobre problemas sociales y ataques o defensas del gobierno imperante. A principios de los 60, el diario decano de entonces, “La Tribuna”, publicaba en su tapa sola y exclusivamente cables internacionales.

ABC inaugura un nuevo tipo de periodismo donde lo principal es la noticia, son los hechos, el relato de lo que sucede en el país. En sus primerísimos años, no incluye los comentarios políticos y sociales, pero con el transcurrir del tiempo, reconoce la necesidad de orientar a los lectores y promociona los espacios de opinión, empezando por sus editoriales.

5. El salto del plomo al offset Aunque hoy parezca irrelevante, en su momento fue un gran suceso: el paso de los diarios impresos con letras de plomo en blanco y negro al sistema de reproducción de miles de ejemplares en offset a todo color. Esta gran diferencia tecnológica significó, en la práctica, la desaparición de los periódicos con las linotipos que escribían en barritas de plomo.

6. Tabloide por sábana Otra cuestión técnica, pero no menos importante, es que ABC impuso en el mercado paraguayo el formato “tabloide” (el tamaño actual) en sustitución del tradicional modelo “sábana”, que algunos periódicos del mundo utilizan todavía, cuyas medidas de largo y ancho son el doble del tabloide. El lector puede comprar hoy algún periódico sábana para constatar lo incómodo que resulta leerlo.

7. Una línea editorial coherente Los vaivenes de situaciones políticas en los países latinoamericanos han ocasionado, a veces, cambios notorios en la línea editorial de los periódicos. Cuando a un gobierno de derechas sucede uno de izquierdas, o al revés, hay diarios que “se adaptan” al nuevo poder dominante, sea para evitar problemas, sea para seguir contando con la pauta publicitaria oficial. Luego de un brevísimo período de no confrontación con la dictadura stronista, el diario ABC ha mantenido siempre una línea editorial de defensa de los principios democráticos y de difusión de la verdad de los hechos, sin detenerse a especular sobre las consecuencias posibles de las publicaciones. “Si usted cree y tiene fundamentos de que esto es verdad, publíquelo” ha sido siempre la consigna proveniente de la Dirección del diario. Esta coherencia en la línea editorial ha generado enemigos pero también muchos adherentes fieles.

8. Campañas de prensa Este diario ha sido pionero en la realización de campañas de prensa e investigaciones en torno a diferentes problemas sociales, políticos, económicos, educativos, etc. en una serie de publicaciones. El periódico dedicó decenas de artículos sobre la lamentable explotación de los cultivadores de caña de azúcar en el interior (“Amarga caña dulce”), la situación de abandono de los pueblos situados en la frontera con Brasil (“De espaldas al país”), las pésimas condiciones de los pasajeros en el transporte público (“Racimos humanos”), la explotación sexual de mujeres en el Este (“La prostitución en Hernandarias”), los negociados con los combustibles (“El monopolio de Repsa”), la mala atención de pacientes en el IPS, las cláusulas injustas y leoninas del Tratado de Itaipú, la malversación de fondos destinados a la producción agrícola (“La corrupción en el MAG”), el enriquecimiento ilícito de Víctor Bernal, director de Itaipú (“El hombre del Presidente”), las denuncias de abuso sexual de un obispo católico (“La investidura es de la Iglesia y la conducta es personal”), la asociación ilícita para estafar a una caja de jubilaciones (“La gran vida en Londres a costa de Cajubi”), etc.

9. Resistencia ante los autoritarios Los gobernantes autoritarios odian a la prensa porque no les gusta que se publiquen muchas cosas que preferirían ocultar. Esto se vio con toda claridad bajo los duros años de la dictadura stronista, pero también en algunos episodios ya en la era democrática. El Director y los periodistas de este diario han sufrido todo tipo de presiones, amenazas, persecuciones, hostigamiento con pyragües y patrulleras policiales, atropello y revisión de sus domicilios, garroteo en manifestaciones públicas, despojo de sus elementos de trabajo, “demoras” en comisarías, encarcelamientos en Tacumbú, etc. La dictadura cerró por cinco años, pero los gobernantes autoritarios jamás pudieron torcer la voluntad de servir a la verdad y defender los principios democráticos, que caracterizan a sus periodistas.

ilde@abc.com.py