Con el saco roto

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Si vas por la vida, o por lo negocios, con el dinero puesto en un saco roto, el resultado no puede ser más que pérdidas. Y si lo hace uno por las calles del reino financiero, los dígitos de las cifras negativas se multiplican. Todo indica también que cuanto más acelerada es una caída, por ejemplo en el caso de las ganancias, más lenta y difícil puede volverse la recuperación.


Con decir estas cosas no se descubre nada nuevo, pero que valga como introducción para analizar un fenómeno de los negocios bancarios del 2011, cuyas cifras han sido dadas a conocer recientemente por el Banco Central del Paraguay y han aparecido el lunes pasado en la primera edición de la revista EN (Empresas y Negocios) de nuestro diario.


La lista de los “top ten” revela que el año pasado ha sido un año muy bueno para los bancos locales, con ganancias que aumentaron desde un modesto porcentaje del 8% hasta niveles increíbles de casi 400%, con una sola excepción, el BBVA, que se ha convertido en la “oveja negra” con una caída del 63,1% de sus rendimientos en el 2011 respecto al 2010.


Incluso, en el 2010 este banco de capital español disputaba el primer lugar a otras grandes entidades privadas con una ganancia global de 285.158 millones de guaraníes, monto levemente inferior a los 286.224 millones de guaraníes del Itaú, de origen brasileño.


En el 2011, mientras el Itaú se fortalecía en el primer lugar con un 21,6% más de utilidades, el BBVA perdió pie y, aunque reaccionó a tiempo, cerró el año con unas ganancias de 105.174 millones de guaraníes, casi 180.000 millones menos que en el ejercicio anterior.


Las causas: el escándalo y los reveses desatados por el caso del presunto fraude de Alberto Pereira Johannsen (en su momento cliente privilegiado del banco) con la supuesta complicidad de gerentes y otros directivos.
Según fuentes técnicas oficiales, las cifras del BBVA no son motivo de preocupación para el sistema financiero ni para las autoridades del sector, porque creen que el traspié ya está controlado y superado.


Se cree también que las ganancias de esta entidad se irán recuperando, aunque más lentamente, principalmente a raíz del cambio de estrategia comercial, con un renunciamiento a la política crediticia muy agresiva que había implantado el directorio anterior. Desde luego, a nivel internacional el BBVA está considerado más bien como un banco “azul” (de estrategia conservadora), una característica de la que se había salido en los últimos años la filial de Paraguay.


Una situación inversa es la que se da por ejemplo con el Citibank (décimo en el “top ten”), que tras ser uno de los líderes del mercado había disminuido casi al mínimo sus operaciones en el país, pero que últimamente se ha lanzado de nuevo a reconquistar espacios, con un gran salto para adelante en porcentajes (aunque todavía no en montos): en 2010 sus ganancias fueron de 6.050 millones de guaraníes y en 2011 de 29.879 millones (394% más). En general, los bancos han tenido y siguen teniendo muy buenas ganancias, y según los entendidos ahora hay que cuidar o “desear” que no lleguen a un “exceso de ganancias”, porque igual de perjudicial es (para el sistema) ir con el saco roto como con la bolsa bien cosida, pero muy llena. Cosa complicada las finanzas, pero altamente rentables.