Educación vial

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Durante el XXIV Congreso Latinoamericano de Concejales Municipales, que tuvo a Encarnación como sede, el municipio anfitrión presentó dos ponencias sobre el tema de la educación y la seguridad vial, y uno sobre medio ambiente.

El tema de la educación vial es importante porque es uno de los principales factores de una problemática muy extendida. Claro, existen numerosos y serios problemas por los cuales las autoridades comunales tiene mucho por hacer, como la falta de oportunidades a los jóvenes, la migración forzada (interna y externa) por razones económicas, el excesivo consumo de alcohol por los jóvenes, cuyas consecuencias se observan en las estadísticas de accidentes de tránsito, etc.

En la cuestión de la educación vial, además de enseñar a los conductores reglas básicas de tránsito y de urbanidad –otra deficiencia educativa que se exterioriza superlativamente cuando alguien está al mando de un vehículo– quienes tienen la administración de la cosa pública son los primeros que deberían educarse. Es frecuente que en nuestro país las obras viales se hagan “a lo Paraguay” (pobre Paraguay) y en un lugar donde se debería construir una buena y amplia rotonda se hace una obra precaria, que en si misma genera un problema al tráfico vehicular, en lugar de ordenar y facilitar.

La “Encarnación del siglo XXI” es un buen ejemplo de esto. Donde se debió construir rotondas amplias y seguras, se optó por simples “encauzadores” o cruces directos. Basta observar el caos que se produce en los cruces entre las avenidas Japón y las que conducen a la costanera, el acceso al puente internacional desde la avenida Irrazábal, el acceso a la Feria Municipal, o el cruce entre la avenida perimetral Este y la Ruta XIV, por citar algunos.

El denominador común es la falta de interés, el desconocimiento, o la corrupción (o todos juntos) de nuestras autoridades, pues es evidente que se privilegiaron intereses ajenos y se marginan los de la ciudadanía.

jaroa@abc.com.py