El hombre paraguayo es nuestra esperanza

Este artículo tiene 23 años de antigüedad

A pesar de las angustias provocadas por nuestras propias culpas, abrigamos la esperanza de que recuperaremos nuestra dignidad de pueblo cristiano noble, porque somos capaces, aunque no lo parezca. La sicología y la historia nos revelan que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza y depositó en nosotros virtudes y cualidades que nos capacitan a vivir como hermanos y a cuidar la tierra, que es nuestro hogar. Recordaremos algunas anécdotas verídicas que certifican nuestra capacidad moral de superar nuestras deficiencias morales!