La poda de la joda

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Cuando las hojas van cayendo al suelo es claro el mensaje del ingreso otoñal y también le notifica al paraguayo promedio que se convierta en jardinero y proceda a cortar cuantas hojas y ramas le adornan a los árboles. Algunos desmoches equivalen a heridas de muerte que mucha gente les confiere a las especies arbóreas que dejan pocas posibilidades de supervivencia por algunas condiciones climáticas que puedan presentarse como una larga sequía, calor excesivo o mucho frío. Existe una época adecuada para la poda de los árboles que debe ser respetada para evitar un daño irreparable. La sabia naturaleza sabe mucho de la savia de los árboles.

Los meses de julio, y sobre todo agosto, son los ideales para realizar la tala que corresponde, según las especies vegetales. Estos meses se acercan al periodo primaveral en que los rebrotes emergerán nuevamente y no realizar una poda compulsiva en marzo-abril. Algunos ya ni esperan que las hojas ensucien el patio, la casa y las veredas para dar trabajo a los machetes de los simulados jardineros que pululan en el Paraguay.

Una buena poda comienza por una buena época. Para lo que no debe existir una buena estación de poda es la que tiene que aplicarse a los funcionarios estatales deshonestos e insolentes. Para ellos y las que compran termos de cocido en libras esterlinas o los coquitos en euros debe llegarles la poda, pero nada pasa y solo sirven para que los retoños de sinvergüenzas sigan incubando y perfeccionándose.

La poda en este país debe hacerse con toque reverso, es decir con un corte de raíz para que deje posibilidad cero de germinación ya que tenemos a funcionarios ultrasinvergüenzas que germinaron y siguen brotando para cosechar lo que el pueblo trabajador siembra con sacrificio. No hay memoria más corta que la paraguaya. Hoy elogiamos a los corruptos de ayer y si no se realiza la poda seguirán prosperando los retoños bajo la misma sombra y alimentándose de la fuente estatal. El TSJE alberga en su seno –nunca mejor dicho ya que desde ese seno maman miles de planilleros (operadores políticos partidarios)– y muchas familias con casi todos sus descendientes.

Acaba de ocurrir, por fin, una poda tras una falla garrafal de un vaporoso fato de garrafas en Petropar, pero con el injerto de otra rama podrida. En la Corte parece que darán en el blanco y la circuncisión a unos de sus miembros. Lo que no hay que podar ni cortar son los mangos y otras especies que ofician de aulas en las escuelas.

Creo que llegó la hora para que el Primer Jardinero del país prepare su tijera de podar, solo que debe darle buen filo a su herramienta y que no se mienta más con el corte de manos que iba a recibir todo ladrón. También debe ocurrir que el pulso no le tiemble para que la poda sea beneficiosa. Hay que arrancar todos los yuyos y las ramas corruptas que ensucian al país y hacer que germine y principie otro Paraguay.

Hay que desbastar a los expresidentes que ahora son los profetas del después y saben del como gobernar un país. A las grandes plantas exportadoras de granos que no cultivan una planta y pagan pocos impuestos y no cobrarle a los que cultivan la soja y otros granos.

Ya es hora también de talar a los parlamentarios corruptos, a los gobernadores podridos, a los intendentes infectos, a los ministros y ministras indolentes, a directores de entes putrefactos, a los dirigentes campesinos insatisfechos y a los que salen satisfechos tras la poda que le hacen al presupuesto estatal.

Con un buen bisturí, un filoso machete, con un agudo patriotismo, con las ganas de hacer el bien, con los que bien cuelgan y sin las ganas de una reelección, se puede comenzar a realizar la poda y el corte de corruptos en pos de un Paraguay sin pus.

Ya es hora de una buena poda para que no siga la joda...

caio.scavone@abc.com.py