Proclama

Este artículo tiene 12 años de antigüedad

En la proclama de las nuevas autoridades del departamento de Misiones se escucharon alentadores discursos, que ojalá se cumplan para el bienestar de la población. Las nuevas autoridades que asumirán el 15 de agosto no deben caer en el cinismo, las agresiones verbales, la prepotencia y la soberbia.

El síndrome de los emperadores romanos a muchos les encegueció en este periodo presidencial del 2008-13. Es un error humano embriagarse a causa del poder, cuyas consecuencias son la impopularidad y el alto costo político.

Por una razón lógica, las nuevas autoridades deberán cumplir sus promesas, implementar planes prioritarios a fin de promover el desarrollo económico, y paliar las necesidades sociales, en especial la falta de fuentes de trabajo.

La gente pide gobernabilidad, estabilidad política y económica, honestidad y que cada quien cumpla su rol en el lugar que le corresponde. Para eso fueron electos, no para cometer barrabasadas ni hacer alardes de mandamás.

Evidentemente que aire de esperanza sopla tras la elección de nuevas autoridades. Pero las promesas y las oratorias tienen que aplicarse en la realidad, en las gestiones y en la solución de los problemas del departamento y el país.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

Si empiezan con las cizañas y búsqueda de ventajas personales caerán en los mismos errores de sus predecesores. El pueblo tiene sentido común que las autoridades muchas veces no perciben, más aún cuando caen en manejos desprolijos de los recursos públicos.

El gobernador electo de Misiones, Derlis Maidana (ANR), hizo promesas interesantes en el acto de proclamación por el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE). Su gestión devolverá la esperanza a la gente, según el accionar.

A nivel país, la corrupción y la impunidad ganaron terreno y carcomieron el tejido social. Frenar estos flagelos permitirá que las instituciones funcionen y devolverá la confianza al pueblo.

rmontiel@abc. com.py