Desde que llegó el primer automóvil al Paraguay en 1905 de la mano de Andrés Barbero, la presencia de los vehículos ha ido en crecimiento y ha significado primero la pavimentación pétrea y asfáltica de las arenosas y fangosas calles, la ampliación de avenidas, viaductos y próximamente el primer túnel en la Transchaco.
Las carretas tiradas por bueyes desaparecieron de Asunción al igual que los tranvías tirados por mulas y el tren de vapor. Pero las fueron suplantando las chatarras que lanzan densas humaredas, las motos y, como rémoras del pasado, los carritos tirados por caballos. No obstante, estamos ante un boom de las bicicletas, de momento solo para la distensión y la práctica de deportes, más que como medio de locomoción.
En un informe divulgado por la Municipalidad de Asunción, un miembro de la Asociación de Carriteros expuso como principal ventaja del uso de carros de tracción animal el tema del costo: Mientras las motocicletas, con las que se piensan reemplazar a los carritos con sus respectivos caballos, cuestan entre 7 y 15 millones de guaraníes, los vehículos de tracción animal cuestan varias veces menos.
Otra ventaja es que, mientras las motocicletas tienen una vida útil de dos años, los caballos –bien cuidados– pueden servir a sus amos con tesón durante 20 años.
Para movilizar una motocicleta se necesita combustible, mientras que para movilizar un carrito solo hace falta un poco de pasto y agua para los caballos. Incluso, se habla de alimentarlos con “residuos y subproductos de cosecha”. Mucha diferencia con el combustible.
Los carritos no representan gastos de mantenimiento ni repuestos, algo muy frecuente en el caso de las motos.
Otra ventaja señalada por los carriteros es que, al concluir su vida útil, el valor final de los animales es mayor que el inicial. ¿Cómo debería entenderse esto? O el equino es faenado o allí estará Marys Llorens para comprarlo y llevarlo a su estancia para devolverle la libertad y que goce de sus últimos días.
Una desventaja de los caballos, yeguas y afines es que, debido al trabajo pesado que soportan en largas jornadas, llegan a un estado crítico de salud o caen muertos en plena labor, como el de días pasados. Su funeral no es problema porque enseguida aparece una topadora que se lleva el cuerpo. Como no está tipificado como maltrato animal, tampoco hay problemas con la ley. Aquí se dan otras ventajas.
Aunque muchos consideren que los carritos son parte de nuestra cultura, la sociedad debe colaborar en reemplazarlos por los motorizados porque, si bien ofrecen la ventaja de no dañar el ambiente, atentan contra la dignidad de los animales.
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