Cae implicada en secuestro de Ma. Edith con arsenal de guerra

Una mujer considerada clave en el secuestro de María Edith Bordón de Debernardi fue detenida y su esposo, Alcides Oviedo Brítez -sindicado como el “guardia bueno” en ese caso- escapó tras un tiroteo con policías que provocó la muerte de una persona que estaba con los prófugos. Se presume que Oviedo estaría herido. El procedimiento se realizó en un aguantadero de Sanguina Cue, jurisdicción de Lima, departamento de San Pedro. La Policía halló decenas de granadas de mano, ametralladoras, fusiles FAL, miles de proyectiles de armas pesadas, además de equipos de comunicación y computadoras.

La mujer detenida es Carmen María Villalba de Oviedo, sindicada por la fiscalía como la mujer que cuidaba de María Edith, le brindaba alimentación y medicamentos durante el cautiverio de la nuera de Enzo Debernardi durante su secuestro.

Carmen Villalba y Alcides Oviedo Britez -así como la mayoría de los imputados, simpatizantes del Partido Patria Libre- son conocidos como miembros de la banda de Choré.

Ambos se encontraban en la vivienda con otras cuatro personas -según informe policial- cuando arribaron los fiscales de San Pedro Arnaldo Giuzzio y Antonio Ramón Bernal Casco con un grupo de policías al mediodía de ayer.

Según la Policía de San Pedro, Víctor Colmán -socio comercial de Juan Arrom- también escapó del lugar al mediodía, pero siete horas después del tiroteo Colmán se comunicó con radio Ñandutí y manifestó que estaba en Santaní, a 50 Km. del lugar del hecho, la colonia Sanguina Cue, distrito de Lima.

Al arribar los agentes, se originó un tiroteo que fue iniciado por cuatro personas que trataban de escapar, según la Policía. Uno de ellos, la persona que cubrió la retirada de Oviedo Britez disparando hacia los policías, cayó abatido de un balazo en el tórax. Se trata de un joven de unos 25 años de edad. Oviedo también habría sido herido.

Los agentes lograron atrapar a Carmen Villalba de Oviedo quien fue rápidamente llevada a buen resguardo, entre tanto los agentes trataron de montar un cerco para abortar la fuga de los prófugos.

La Policía no fue comunicada por los fiscales acerca del objetivo del operativo, según trascendió en esferas de las fuerzas de orden. “Los fiscales no explicaron a tiempo que se trataba de una operación de alto riesgo, no explicaron el motivo del allanamiento”, se quejaron los agentes.

Entre los artefactos bélicos hallados se encontraban un lanza-granadas, ametralladoras, fusiles FAL, unas 20 granadas de mano aproximadamente, y unos 5.000 proyectiles de armas automáticas de guerra.

También hallaron decenas de libros, manuales de instrucción militar, de guerra de guerrillas, de supervivencia, entre otros elementos de lectura, según datos de los fiscales.

El cuerpo del joven fallecido fue llevado hasta Gral. Resquin al igual que Carmen Villalba. La fiscala Sandra Quiñonez, una de las encargadas de la pesquisa del caso María Edith, se dirigió hasta Santaní para interiorizarse de lo ocurrido.
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