Felipe Avenatti pasó apenas algunas horas en el Paraguay. Llegó el 3 de julio de 2017 y volvió a partir el día 4 de julio. El delantero uruguayo, que actualmente milita en el Standard Lieja (Bélgica), nunca participó en una práctica del plantel profesional del Sportivo Luqueño y aun así el club lo transfirió en dos oportunidades.
La última transferencia fue en 2018. Según los registros, el 3 de julio de 2018 su pase fue vendido al Bologna FC de la Serie A del fútbol italiano.
Una semana más tarde, el 10 de julio de 2018, el Sportivo Luqueño emitió dos facturas de G. 16.875 millones cada una a nombre de la citada institución deportiva italiana. En total, el club auriazul emitió facturas por cerca de G. 34.000 millones, unos US$ 5 millones.
Las facturas fueron incluidas en un informe de auditoría externa solicitada por el propio club.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Sin embargo, el dinero nunca llegó a las cuentas bancarias de Luqueño.
Dos cuentas, ni un dólar
De acuerdo a fuentes documentales a las que tuvo acceso ABC Color, el Sportivo Luqueño posee solamente dos cuentas en los mercados de plaza de Paraguay, ambas en el Banco Continental. Una en dólares y la otra en guaraníes.
Llamativamente, aunque el club presidido actualmente por Celso Cáceres emitió facturas por más de US$ 5 millones en julio de 2018, la suma nunca ingresó a ninguna de sus cuentas bancarias.
En esa misma época también vendieron a un jugador de las inferiores al Juventus FC de Italia por US$ 130.000. Esta suma sí ingresó a las cuentas de Luqueño, pero por la millonaria transferencia de Avenatti no hubo movimiento.
La de Avenatti es apenas una de las 14 transferencias de futbolistas que nunca figuraron en los registros del Sportivo Luqueño, a pesar de que supuestamente fueron cedidos a equipos del extranjero por la institución auriazul.
La lista completa de transferencias forma parte de una denuncia presentada a principios de este año por los socios del Luqueño Richard Torres y José Leandro Villalba ante la Fiscalía de Delitos Económicos, por los supuestos hechos de lavado de dinero y estafa.
La demanda fue presentada contra toda la comisión directiva del club auriazul, encabezada entonces por Walter Gustavo Benítez, ubicado como presidente por Óscar y Ramón González Daher, este último, imputado por lavado de dinero y usura.
Fernando González Karjallo, hijo de Ramón y también imputado por lavado, era síndico del Sportivo Luqueño cuando sucedieron los hechos denunciados.
Fiscal nunca pidió informes financieros
La fiscal Sonia Pereira, quien inicialmente estuvo a cargo de la denuncia presentada a comienzos de año, dijo haber solicitado una serie de informes y la designación de un perito contable. Sin embargo, entre las actuaciones que ella misma dice haber realizado nunca pidió informes al sistema financiero paraguayo sobre el movimiento de dinero del Sportivo Luqueño, algo que debería ser clave.
