19 de agosto de 2004 - 09:08
Añorando viejos tiempos Soleri fue al Palacio
Este artículo tiene 21 años de antigüedad La mascota incondicional que tenía Alfredo Stroessner, pero que cometía cuantas tropelías estaban a su alcance sin que autoridad alguna se anime a llamarle siquiera la atención, porque era el mimado del dictador, reapareció ayer en los pasillos del Palacio de López. Se trata de Narciso Soler, quien llegó a la sede gubernativa con una carpeta roja en la mano.