Descendientes de próceres, en contra de toda intervención

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Descendientes de los próceres de Mayo de 1811 emitieron un comunicado en relación con lo que consideran una abierta intromisión de personeros de gobiernos extranjeros, que pretendieron con soberbia y prepotencia inmiscuirse en asuntos internos que competen exclusivamente al pueblo paraguayo.

Consideran que, con su actitud, los representantes de gobiernos extranjeros con motivo de la crisis política que derivó en el juicio político al presidente Fernando Lugo y su reemplazo por el vicepresidente Federico Franco incurrieron en flagrante violación de los principios de no intervención en asuntos internos, de determinación de los pueblos y de igualdad jurídica de las naciones.

Paraguay fue desde sus albores, es y seguirá siendo una nación libre y soberana, caracterizada por su espíritu libertario y su autonomía, haciendo uso de la Cédula Real del 12 de setiembre de 1537, que facultaba a sus vecinos a elegir gobernadores, cédula ampliamente utilizada por ellos aun después de su abolición en 1735. El Paraguay no necesitó de un Bolívar, ni San Martín, de Sucre, de O’Higgins, y mucho menos de la intervención de una potencia extranjera para obtener su independencia, dicen. Agregan que fueron sus hijos, los descendientes de conquistadores y de las indias Leonor, Águeda y otras, los llamados patricios, quienes pelearon y nos dieron la libertad. El documento está firmado por Jorge Troche, José Tomás Negrete Villate y Peggy Peña Gómez.