Doce mil abogados y ninguna flor

Este artículo tiene 20 años de antigüedad

El lector que pasó por la secundaria hace algunas décadas recordará aquel poema que se nos obligaba a memorizar, con tan poco éxito que hoy no estoy seguro de si los balcones eran 60, 70 u 80. Y mucho menos tengo seguridad sobre el autor de los versos, que pudo ser Baldomero Fernández Moreno, José Santos Chocano o Nicanor Duarte Frutos. Lo único claro es que el tiempo hace estragos en los recuerdos, hasta el extremo de mezclarlos, confundirlos y reducirlos a casi nada. Eso sí, en medio de tanta balconada no había ninguna flor.