El Paraguay pierde a uno de sus mejores hombres

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Ayer a la tarde se apagó la vida de Carlos Santiago Colombino Laílla (Concepción 1937). Su carrera como arquitecto, artista plástico, escritor, promotor cultural y funcionario público tuvo muchas luces y sombras. Paraguay pierde uno de sus mejores hombres, un creador como pocos. Sus restos son velados en la sala que lleva su nombre en el Centro de Artes Visuales.

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Colombino desarrolló principalmente su carrera utilizando la técnica de lo que se conoce como xilopintura, creada en el año 1962, influenciado por las matrices xilográficas de la obra de Olga Blínder. Resumir en pocas líneas su extensa carrera es tarea casi imposible, si bien se debe puntualizar la idea y fundación del Centro de Artes Visuales/Museo del Barro en el barrio de Isla de Francia.

A más de su labor privada, en el año 1991 con la victoria de Carlos Filizzola como intendente de la Municipalidad de Asunción, asume la dirección del Centro Cultural de la Ciudad, desarrollando el proyecto de la Manzana de la Rivera, donde bajo su idea y coordinación se habilita el Museo de la Ciudad.

A estos emprendimientos se suman varios otros, tanto en Asunción como en el interior del país, como es el caso del Museo de Concepción, el Museo del Mueble en Areguá, por citar algunos.

Como escritor utilizó el seudónimo de Esteban Cabañas, desarrollando una extensa y premiada carrera  desde el año 1964 editando “Los monstruos vanos”, a la que siguieron importantes títulos. Como ejemplo se puede citar que el año pasado en la primera edición del Premio Augusto Roa Bastos de novela, ganó con “Atajo”.

Colaboró en la revista Alcor, ganó el primer premio del Salón Esso de Washington, Estados Unidos, en 1967 también mereció la máxima distinción en la Bienal de Quito en 1968, igual galardón en VI Bienal de Deportes de Madrid en 1977 por mencionar algunos de los logros en su primera etapa, que continuaron hasta poco antes de su muerte.

Sepelio, esta tarde

Anoche la llegada del féretro al Centro de Artes Visuales/Museo del Barro despertó un prolongado aplauso de las personas que aguardaban en el sitio. El deceso de Colombino se produjo en el Centro Médico Migone, luego de haber estado bajo tratamiento oncológico en la Argentina durante más de un mes. Regresó el sábado.

El sepelio será esta tarde a las 15:00 en el cementerio del Este, en el panteón diseñado por el artista especialmente para su madre.

Le sobreviven sus hijos Santiago y Lía, quienes continuarán con la tarea cultural a través de la Fundación Carlos Colombino Laílla.