Jueza abre sucesión sin acta de defunción a “pedido” de colorados

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Colorados masones intentan adueñarse de una vivienda y los bienes de una mujer a quien adeudaban unos US$ 50.000, luego de que esta falleciera en Brasil. Con sus contactos, lograron abrir irregularmente la sucesión, denuncian.

La denuncia por invasión de inmueble y hurto agravado involucra a Ariel Fabricio Ojeda Aguilera, de la seccional 4 de Fernando de la Mora, y a su padre, Eladio Carlos Ojeda Miranda, de la Logia Masónica del Real Arco.

La vivienda pertenecía a María Gerarda Cubilla Vda. de Ubertini, fallecida sorpresivamente en Curitiba, Brasil, el 21 de enero último, mientras visitaba a unos parientes. La mujer era una antigua militante del PLRA. La residencia, ubicada en Fontao Meza 1102 y Zubizarreta, había quedado a cargo de la secretaria de María Gerarda, de nombre Carolina Ferreira, durante el viaje de la mujer al Brasil. Esta fue quien presentó la denuncia por invasión ante la Policía Nacional, ya que la empresa encargada de la seguridad de la residencia le había comunicado que la misma había sido violentada. Sin embargo, posteriormente se descubrió que los Ojeda habían ingresado e incluso cambiado las cerraduras, todo con fuerte apoyo policial.

Familiares de la fallecida relataron que la invasión fue realizada por Ariel y Eladio Ojeda, porque este último alega ser un supuesto primo lejano que solía realizar trámites particulares a María Gerarda.

Según indicaron, Eladio Ojeda había pedido a Cubilla un préstamo de US$ 50.000 para pagar una supuesta candidatura parlamentaria por la ANR.

“El primer sábado que supo de la muerte de mi tía, invadió la casa y cambió las cerraduras. Sabemos que mi tía tenía una caja fuerte con dinero, joyas y los recibos de sus deudores, incluyéndolos”, agregaron las fuentes.

Señalaron que días después, intentaron trasparentar lo ocurrido y haciendo uso de sus influencias, partidarias y masónicas, lograron abrir una sucesión, que fue ordenada por la jueza Marlene Ruiz Díaz, sin siquiera tener el acta de defunción de su tía. El abogado de la familia, Daniel Acosta, cuestionó duramente el hecho de que la magistrada haya aceptado abrir una sucesión a pocos días del suceso y con simples recortes de exequias de los diarios, sin certificado de defunción a la vista, dejando como depositario a una persona –Eladio Ojeda– que ni siquiera acreditó ser pariente de la fallecida. El certificado de defunción original fue expedido por las autoridades brasileñas.

Rechazan toda acusación

El Dr. Ariel Ojeda dijo desconocer la denuncia de invasión o hurto agravado y negó que su familia haya contraído deuda alguna con la fallecida. Apuntó que la misma era pariente de su padre y que él trabajaba como su apoderado. Sostuvo que cuando se enteraron de su muerte por “extrañas circunstancias en Brasil”, fueron a salvaguardar la casa. Aseguró que el ingreso fue absolutamente legal, dando aviso a la comisaría de la zona y con escribanos. Sobre la sucesión, dijo que fue totalmente legal y que ya están rastreando la aparición de los sucesores. En cuanto a la denuncia de Weber, dijo que harán sus propias acusaciones contra el citado ciudadano brasileño.