Todos los parlamentarios, incluso los colorados cartistas, manifestaron que dicha ley es una reivindicación humana y cristiana para todas las madres y familias que sufrieron la muerte de un niño en gestación, aun llamados “angelitos”, y no pueden darle un entierro y una identidad.
El texto, que permite a los padres inscribir a los no nacidos en el Registro Civil, proporcionándoles una identificación y luego darle una sepultura digna según su religión, fue ratificado y pasa a la Cámara de Senadores para su revisión.
Bernardo Villalba (ANR-cartista), titular de la Comisión de Legislación, dijo que la Constitución reconoce a la persona desde su concepción por lo cual tienen derecho a ser registrados. Remarcó que los padres tienen derecho de registrarlos y recordarlos y que el Estado no los trate como un desecho hospitalario.
Cuestionan insensibilidad de Cartes
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La diputada independiente Olga Ferreira, en un encendido discurso, cuestionó duramente al Mandatario por el veto a la ley.
Así también denunció que actualmente en Paraguay los profesionales de la salud desechan a los no nacidos como basura hospitalaria o lo entregan a los familiares en una vianda. Subrayó que las madres también se ven imposibilitadas a darle cristiana sepultura en los cementerios y que por ello los entierran en sus propias viviendas.
La diputada Esmérita Sánchez (PLRA), enfermera y obstetra de profesión, salió al paso de la denuncia de Ferreira y negó que los doctores actúen de esa manera. Ferreira admitió que generalizó en base a las denuncias y pidió disculpas al gremio.
El diputado imputado José M. Ibáñez (ANR, disidente) subrayó que el proyecto de ley responde a la necesidad de resolver un drama ancestral de la sociedad paraguaya . “Es darle identidad a esa concepción divina, que no ha visto la luz, que no ha nacido, pero que la propia Constitución le garantiza su derecho a la identidad”, finalizó.