La provincia de Salta (Argentina) iniciará el próximo año el asfaltado del camino que une las localidades de Tartagal y Misión La Paz.
Tartagal se encuentra sobre la ruta nacional Nº 9. Siguiendo al norte se puede llegar a las localidades de Yacuiba y Bermejo (Bolivia), mientras que al sur permite acceder a las ciudades de Jujuy y Salta.
En este momento, el camino que lleva hasta Misión La Paz está enripiado. Se encuentra en buenas condiciones, excepto en los últimos 35 kilómetros antes de llegar a la comunidad indígena.
Misión La Paz se encuentra a orillas del río Pilcomayo, está habitada sobre todo por indígenas Wenayeh aunque también se encuentran algunas familias criollas.
El liderazgo indígena está molesto porque la Gobernación de Salta no consultó previamente la decisión de asfaltar el camino. Realizaron algunas movilizaciones, cerrando el camino e inclusive el puente sobre el Pilcomayo, pero la oposición no tuvo mayor repercusión en la decisión de asfaltar el tramo.
Paraguay, en deuda
Nuestro país no cumplió el compromiso de asfaltar el tramo Pozo Hondo-Mcal. Estigarribia, mientras que Argentina realizará el esfuerzo de llegar hasta nuestra frontera, en la cabecera sur del puente sobre el Pilcomayo.
El objetivo es establecer un corredor vial que permita la unión de Salta con el Chaco Central y de allí hasta Asunción.
La provincia salteña es una gran productora de papas, frijoles y poroto; su principal mercado es Brasil.
Una ruta asfaltada entre el Chaco Central y Salta beneficia a ambas partes. Nuestro país puede exportar productos lácteos y materiales diversos de plástico a un costo competitivo.
Bajo el gobierno de Nicanor Duarte Frutos se realizó el asfaltado de la ruta Transchaco llegando a Infante Rivarola por La Patria; esto significó dejar de lado a Pozo Hondo.
En su momento, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones aseguró que el ramal Infante Rivarola - Pozo Hondo sería enripiado. Nunca se cumplió este compromiso.
Nuestros vecinos, por su parte, iniciarán el asfaltado de 180 kilómetros hasta la frontera el próximo año.
Argentina ya instaló en Misión La Paz la infraestructura necesaria para albergar Migraciones, Gendarmería y Aduanas.
Camino a los Andes
Al ingresar en Salta ya es fácil llegar hasta Jujuy, para allí tomar el ramal que conduce a Paso de Jama.
El camino en los Andes es muy bueno, pero no por ello deja de ser pesado el viaje. El tramo es muy empinado. Aunque la belleza escénica impresiona, la atención pronto se limita a no perder la concentración.
La distancia hasta Paso de Jama es de 400 kilómetros. Los primeros 125 son terribles, pero luego ya es realmente agradable.
Migraciones y Aduanas en Paso de Jama funcionan hasta las 24 horas; y se reinician las actividades a las 08:00. El viento en el lugar es impresionante, llega a calar los huesos.
Aunque no lo crean, el trato de los funcionarios argentinos es muy afable. Luego de la presentación de los documentos quedan 160 kilómetros hasta San Pedro de Atacama, Chile.
El puesto de control funciona hasta las 20:00 y vuelve a abrirse a las 08:00.
Se tienen 12 horas de tiempo muerto, en un lugar que se ufana de ser paso obligado para las costas del Pacífico.
La infraestructura es deficiente y la atención muy mala. Basta con citar como ejemplo que Aduanas tiene una sola ventanilla, con tres funcionarios que se turnan para tomar papeles y luego realizar las inspecciones de los vehículos que se movilizan.
Chile debería por lo menos establecer con Argentina un horario común en el paso fronterizo. Esta descoordinación tiene como resultado una espera obligada de 12 horas en San Pedro de Atacama. Pintoresca ciudad, por cierto.