Febrero es mes del amor y de carnavales y qué mejor lugar para pasar el tiempo libre que una escapada a San Bernardino, la tan conocida y concurrida Villa Veraniega en la que se encuentran grandes y chicos para disfrutar de las propuestas que se abren en términos gastronómicos, de esparcimiento y deportes.
Un momento para compartir en sana alegría de generaciones.
