La novia vistió un traje de Roquelina Villagra totalmente bordado, lució un tocado trabajado por Almendra Meyer con piedras swarovsky y portó un ramo de lirios preparado por Alejandra Pecarevich, de Villandry Flores.
Luego de la celebración religiosa, los novios e invitados fueron al salón del Anexo II del Club Centenario donde se realizó una distinguida fiesta.
El lugar estuvo ambientado por Miryam y Karina Doldán, el menú consistió en bufé de pastas organizado por Hermann Soerensen y la selección musical estuvo a cargo del DJ Beto.
La pareja disfrutó de su luna de miel en Buenos Aires y Bariloche.
