La novia caminó al altar acompañada por su padre y por el coro Voces Libres luciendo un delicado vestido preparado por Rocío Achucarro de la firma Ocre, trabajado en tul con corte clásico y detalles románticos bordados con aplicaciones a mano de perlas y cristales. Luego del acto religioso, tuvo lugar una elegante recepción en el salón Óscar Pérez Uribe del Club Centenario coordinado por Desirée Grillón.
Óscar Guccione se encargó de la ambientación del salón y el restaurante La Roca organizó el menú que consistió en buffet americano. La pareja eligió Punta Cana como destino de luna de miel.
