La fiesta nupcial se hizo en la residencia del novio, sitio ambientado al estilo romántico con texturas de gasa y organza blanca, más arreglos de gipsófilas, candelabros y caireles.
María Cristina vistió un vestido de corte moderno con detalles románticos. El traje tipo solero llevó una falda amplia y cola larga de organza, bordada con hilos de seda y pedrerías, confección de Líbano Novias.
