La decoración fue de estilo shabby chic, con telares en tonos, rosa, fuscia y blanco, además de estampados y siluestas de flores y mariposas.
El menú servido consistió en un variado menú para los adultos, mientras que los jóvenes disfrutaron de lomitos, pizzetas y tragos sin alcohol, preparados por el servicio gastronómico de La Media Cuadra.
