Distinguida, la novia llegó al recinto religioso luciendo un diseño de Lidia Zavala y confeccionado por Roquelina Villagra, que se complementó con un delicado tocado de pedrerías hecho por Dolly Ruffinelli.
Dulce María y Gustav celebraron su boda en el salón Pérez Uribe del Club Centenario, con la coordinación de Desirée Grillón. Decoró el sitio Óscar Guccione. Disfrutaron de un bufé preparado por La Roca y los postres elaborados por La Vienesa.
