La novia lució un elegante vestido de estilo romántico diseñado exclusivamente por Beverly Kuhl. El tocado, del que se desprendía un largo velo de tul, fue confeccionado por Adriana Ortiz. En las manos llevó un ramo de rosas color té y gipsófilas.
Para celebrar el enlace, los novios y sus invitados compartieron una agradable velada en el Anexo II del Club Centenario. La ambientación de la velada fue de estilo barroco, con flores en color marfil, naranja y amarillo, además de faroles hechos en hierro y velas, preparada por Justo Germán Díaz. Los platos servidos a los presentes fueron preparados por Clarita Bogado y su staff, además de la sabrosa torta de bodas servida como postre. El primer viaje de la pareja como esposos fue a Cancún.
