La radiante novia llegó vestida con un traje de Pronovias traído de Nueva York, y lució un tocado trabajado por Majenta con J. Terminada la ceremonia religiosa, María Laura y José invitaron a sus amigos y familiares a compartir una distinguida recepción en el Club Náutico San Bernardino, donde los presentes fueron recibidos por la coordinadora Gabriela González Ávila de M.L, y aguardaron la llegada de los recién casados en un espacio preparado para compartir una “previa”, con tragos y antipastos, antes de la cena.
La decoración de la fiesta estuvo a cargo de María Livia Ávila Llano, el servicio gastronómico fue puesto por Hermann Soerensen, y la exquisita torta de bodas preparada por Adalia Martínez. La velada fue animada por el grupo The Kilks para luego continuar el baile con la selección musical del DJ Miki Prats.
