“Doy gracias por llegar tan sana y feliz a mis cien años de vida. Soy una mujer muy bendecida. Nací un 8 de junio de 1914, en Luque, y recibiré el saludo de familiares y amigos en un almuerzo en el Salón Pérez Uribe, del Club Centenario”, dijo ña Elodia mientras nos mostró sus hermosos cuadros de paisajes y retratos, pintados al óleo.
Agregó que estudió en la Escuela de Bellas Artes, después de que su última hija se haya casado. Le gusta mucho la pintura. Obsequió un retrato a cada uno de sus hijos y a muchas autoridades nacionales y recibió distinciones.
“Me llenó de alegría la pintura de la carreta campesina que pinté y obsequié al papa Juan Pablo II, en Caacupé, cuando visitó el Paraguay, en 1988. Él me envió un pergamino de salutación cuando cumplí mis 90 años”, precisó.
Agregó que se casó en plena Guerra del Chaco, el 1 de diciembre de 1934, con Manuel Fernández Pérez, viudo, empresario argentino, con quien tuvo 50 años de felicidad.
“Tuvimos 12 hijos con mi marido y se sumaron tres más de su matrimonio anterior, pero nunca hice diferencias, todos crecieron felices y se quieren mucho”, apuntó, y añadió que tiene 46 nietos, 68 bisnietos y 4 tataranietos.
“Mi esposo falleció cuatro meses antes de cumplir las bodas de oro. Nos casamos en una casa particular de Luque, porque en aquel entonces los templos estaban llenos de soldados que peleaban en la guerra”, recordó, y añadió que su marido fue el presidente de la Comisión de Construcción de la Catedral de San Lorenzo.
Madrina de guerra
María Elodia Cabrera recuerda que durante la Guerra del Chaco tenía un ahijado a quien enviaba víveres, consistentes en café, yerba, galletitas, azúcar, etc. Se llamaba Benjamín Regis Romero, padre del general de División Aníbal Regis Romero, que actualmente tiene 74 años de edad.
“Siempre le recuerdo. Era el sobrino de una vecina de Luque. Ella me presentó. ¿Usted querría ser mi madrina?, me dijo antes de partir para la guerra. Yo acepté gustosa, porque era una forma de motivarles a los soldados para defender la patria”, manifestó, y resaltó que vive con su hija Francisca Fernández (Kika).
Protección de la familia
Doña Elodia instó al Estado a proteger a la familia. Lamentó que las madres actualmente deban salir a trabajar porque la economía familiar ya no alcanza con un solo sueldo. Y los hijos quedan sin orientación largas horas en soledad o con empleadas.
“Los padres no están presentes cuando los hijos necesitan orientación. Por eso hay muchos ladrones, criminales, secuestradores, drogadictos”, dijo, e insistió en que el Gobierno debe fomentar leyes con horarios flexibles para las madres trabajadoras a fin de que puedan atender a sus hijos, y debe facilitar salud, educación gratuita, además de vivienda digna, alimentación, para evitar que aumenten cada vez más delincuentes que roban y matan.
