* Lavá tu cara al menos dos veces por día. Tanto en estos momentos como durante el baño, es importante que evites el agua muy caliente, ya que esta elimina la oleosidad natural de la piel y fuerza al cuerpo a producir sebo extra. Para tu cara, usá jabón de glicerina.
* Evitá el uso de cremas hidratantes para evitar la piel grasa.
* Aplicando aloe-vera podés absorber parte de la grasa presente en la piel, además de purificar los poros.
* No te toques la cara durante el día. Los roces provocan que la piel se engrase.
* Exfoliá tu piel. Una receta “casera” contiene jabón líquido y bicarbonato de sodio. Aplicalo en las partes más grasas de la cara, como pueden ser nariz, mentón y frente.
* Los cítricos ayudan a reducir los aceites presentes en la piel.
Mezclá partes iguales de agua y jugo de limón. Enjuagá con agua tibia y luego agua fría.
Fuente: www.casamenteras.com
