Un anillo y las hermanas del Mariscal

El escritor Sacha Aníbal Cardona Benítez toma como excusa una joya que adquirió en 2019 en una subasta para tratar un tema histórico de las postrimerías de la Guerra de la Triple Alianza, que hasta hoy sigue siendo un misterio, e invitar a un debate.

Un anillo y las hermanas del Mariscal.
Un anillo y las hermanas del Mariscal.Gentileza

Una pieza histórica, un anillo que perteneció a la familia del vizconde de Pelotas, el general José Antônio Corrêa da Câmara, despertó el interés del escritor e historiador pedrojuanino porque el jefe militar brasileño estuvo en Cerro Corá al frente de la batalla en la que culminó la guerra. Al recibir la joya, le llamó la atención sus dimensiones. “Era un objeto pequeño, por lo que deduje que no era de un adulto. El emblema correspondía al que él utilizó al recibir ese título nobiliario al concluir la guerra”, explica Cardona.

Ese fue el aliciente para investigar. Contactó con los organizadores de la subasta y también con la familia propietaria de la joya de colección. El anillo le recordó que siempre había escuchado que Juana Inocencia López Carrillo, hermana del Mariscal, tuvo una hija con el general Corrêa da Câmara, de nombre Adelina. Encontró el acta de nacimiento de la niña, un documento revelador… pero había un detalle: fue inscripta mucho tiempo después de su nacimiento. “No sigue el orden cronológico del libro de registros”, subraya.

El bautismo

Y aporta otro dato no menor: Adelina fue bautizada por la máxima autoridad de la iglesia en el Paraguay, puesto por los Aliados en Asunción, Rvdo. fray Fidelis María de Ávila. Tampoco se la menciona como hija natural, que hubiera sido lo correcto en esa época, pues su madre la tuvo ya viuda del general Vicente Barrios.

PUBLICIDAD

En el acta figura como hija de Juana Inocencia López de Barrios. No se deja constancia de su viudez. Y, por otro lado, los nombres de la niña: Flora Ramona Adelina son poco comunes en el Paraguay de ese entonces. “Flora” era del nombre de la madre del general Câmara, y “Adelina” se llamaba una hija de Câmara, que falleció durante la guerra. “Hay cartas en las que él expresa su dolor y pena por la pérdida de su hija. El nombre de Ramona, como era costumbre de la época, tal vez fue en honor al santo, patrono de los partos, porque Juana Inocencia tenía 40 años y habrá sido un parto difícil a esa edad. Ella perdió su primer hijo, Carlos José Barrios López (1858), que falleció al día siguiente de nacer. Pero son especulaciones”, resalta.

Juana Inocencia tuvo dos hijas: una con su esposo, y otra, de padre desconocido. Adelina, de acuerdo con el registro de bautismo, nació en 1872. “Por lo tanto, es imposible que sea hija de Câmara, porque él ya no estaba en el Paraguay en la época que su madre quedó encinta. Si nació en 1871, sí hay muchas posibilidades de que sea hija del general”, refiere. Pero hay contradicciones… Cuando Adelina declara el año de su nacimiento, para contraer matrimonio con Héctor Francisco Decoud, afirma que nació en 1871.

El origen de la prenda

Volviendo al anillo, resultó que esta prenda perteneció a la hija del general Câmara con su esposa la vizcondesa de Pelotas, ya terminada la guerra, también llamada Adelina. “El anillo que tengo en mi colección perteneció a esa niña. Su padre lo hizo confeccionar para ella. Tiene el blasón de armas, el emblema familiar. Se ajusta a las reglas de los nobles de la época”, detalla el escritor.

PUBLICIDAD

Entonces, ¿por qué los rumores asocian a Juana Inocencia con Câmara? Al respecto, Cardona refiere que en el libro, El anillo del verdugo de López, editado por Servilibro, se desarrolla, principalmente, la etapa más dramática de la guerra, que es la menos estudiada porque muchos archivos lastimosamente se perdieron en Cerro Corá.

La tragedia de las hermanas

Entre los documentos extraviados precisamente están las actas del proceso que sufrieron las López Carrillo cuando fueron involucradas en una supuesta conspiración para derrocar a Francisco Solano López. “Fue un periodo de mucha locura, en el que la madre del Mariscal y los maridos de sus hermanas Rafaela y Juana Inocencia fueron condenados por traición. “Uno, Saturnino Díaz de Bedoya, fue fusilado, y el esposo de Juana Inocencia (Vicente Barrios) intentó suicidarse frente a ella; quedó muy mal y luego falleció. Ambas fueron destinadas por el Mariscal, y su madre, Juana Pabla, decidió acompañarlas y eso disgustó mucho a López. Benigno, su hermano, también terminó fusilado en Potrero Mármol”, detalla.

Cuando se enteran de la muerte de su hermano Venancio, comprenden que tarde o temprano también morirían, pero aun así deciden continuar, incluso sabiendo que la guerra estaba perdida. Ya había un gobierno provisorio en Asunción.

Llegan a Punta Porã, lo que hoy es Pedro Juan Caballero, el 27 de enero de 1870 y al día siguiente siguen hasta Cerro Corá, donde llegan presas, enjauladas, en un estado lamentable y se quedan hasta el 1 de marzo.

Cuando le preguntan al Mariscal qué van a hacer con esas mujeres, él dice que las liberen. En medio de todo ese fuego cruzado, ellas logran salir con vida. Los aliados no las reconocen, porque no creían que López las tuviera presas. Al ser liberadas y entrevistadas por las autoridades brasileñas, ellas les confirman su situación. Y he aquí, tal vez, el origen de los rumores. Cardona afirma que hay documentos en los que consta que el general Câmara tuvo un cuidado muy especial con ellas y se desarrolló una amistad con Juana Inocencia.

El caso de Rafaela

Rafaela se hizo amiga de Milciades de Azevedo Pedra, un militar brasileño, un bachiller, con quien luego se casa en segundas nupcias y más adelante cumple un rol importante para la recuperación de sus bienes, porque todo fue confiscado por el gobierno establecido en la posguerra.

“Y a raíz de esa relación cercana que Juana Inocencia tuvo con el general Câmara nacieron los rumores; además, meses después, ella estaba embarazada y más adelante ya la vieron con una criatura en brazos y no se sabía quién era el padre”, menciona el autor.

Y, principalmente, Juan E. O’Leary, en su tarea de convertir al mariscal López en el héroe máximo del Paraguay, fue quien llevó adelante esta versión de que Juana Inocencia tuvo una relación con el verdugo de Francisco Solano López: “Pero hay que considerar que era una época muy difícil. Sin dudas, estas mujeres sufrieron mucho. Por eso este libro es, de cierta forma, un homenaje a Juana Pabla Carrillo, Rafaela y Juana Inocencia López Carrillo, cómo vivieron en la piel el drama de la guerra”.

De ser las integrantes de la principal familia de la sociedad paraguaya de la época, al culminar el conflicto, quedaron casi en la indigencia, pero sobrevivieron y trataron de reorganizar sus vidas. “Eso se presenta en el libro con argumentos en pro y en contra”, afirma.

Casada con un antilopista

Adelina se casó con el historiador Héctor Francisco Decoud, antilopista, autor de varias obras como La masacre de Concepción, Los escombros de la guerra, que después fueron retiradas de la Biblioteca Nacional en la época de la dictadura de Alfredo Stroessner. “Afortunadamente, estamos en otros tiempos, abiertos para un debate sobre otras facetas de la guerra, como la que se puede tener a partir de la lectura de este libro. Si fue o no hija de Corrêa da Câmara queda al criterio del lector. Cada uno sacará su conclusión”, reflexiona.

El libro será presentado el 13 de agosto por el Comité Paraguayo de Historia.

¿Para el debate o la polémica?

Redactar El anillo del verdugo de López le llevó a Sacha Cardona, aproximadamente, un año de trabajo de investigación. Viajó a Rio Grande do Sul para revisar los archivos de Corrêa da Câmara, ver las cartas de la época.

El autor invita, con este libro, a debatir, por eso recurre a muchos documentos, a fuentes primarias y secundarias. Se reproducen textos de autores de la época, asegura.

mpalacios@abc.com.py

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD