Con el apoyo voluntario de exbecarios, esta iniciativa busca transformar el perfil académico nacional y asegurar que el conocimiento adquirido retorne para el desarrollo de los 17 departamentos del país.
El programa de mentorías gratuitas de Becas Paraguay nació hace una década ante la necesidad de orientar a los postulantes sobre el complejo camino de aplicación. Andrea González, presidenta de la Asociación Fulbright Paraguay, explica que este espacio surgió para ayudar a los interesados a saber “qué se necesita, cuál es el camino recorrido, cómo aplicar a las universidades y cómo saber qué es lo que necesita Paraguay al volver”.
Las sesiones, tanto virtuales como presenciales, están abiertas a todos los profesionales, rompiendo el mito de que estas oportunidades tienen restricciones de edad o geográficas. Según González, uno de los enfoques centrales de la guía es el compromiso social que el futuro becario debe asumir con su nación.
Durante las sesiones, se enfatiza la visión estratégica del postulante: “Nosotros, a través del programa de las becas Paraguay, de las mentorías gratuitas, les ayudamos justamente... estás en esta área, pero pensá qué es lo que necesita Paraguay o qué le falta para seguir creciendo”. Bajo esta premisa, los mentores orientan a los aspirantes a identificar áreas críticas como STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), investigación y educación.
El proceso de aplicación, que cierra el 31 de mayo, requiere de una planificación meticulosa que los mentores facilitan sin costo alguno para el postulante. González advierte que un error común es dejarse llevar solo por el renombre de la institución: “Ellos creen que por el nombre de la universidad, ese va a ser el programa prestigioso... uno se tiene que basar más que nada en el ranking de donde está posicionado su programa”.
Por ello, el apoyo incluye guías para redactar los ensayos (Statement of Purpose), preparar el currículum y afrontar los exámenes estandarizados obligatorios, como el TOEFL y el GRE.
El éxito de este acompañamiento se refleja en casos inspiradores, como el de un ingeniero de Santa Rita, promedio cinco absoluto, que gracias a la mentoría ingresó a universidades de élite, como Stanford y Harvard, y hoy aplica su maestría en fondos de inversión agropecuarios en el interior.
Este impacto demuestra que el beneficio integral de la beca –que cubre desde la matrícula y el seguro médico hasta pasajes y estipendios mensuales– tiene como fin último que el graduado regrese con herramientas reales para innovar en su comunidad.
Las becas Fulbright constituyen una gran oportunidad, con un abanico de posibilidades que requiere del postulante fuerza de voluntad, estudios sólidos, pero por sobre todo, ganas de salir adelante y conocer un nuevo mundo.