Centro Histórico de Asunción: origen, identidad y oportunidad

Una propuesta dentro del Proyecto de mejoramiento del Centro de Asunción.
Una propuesta dentro del Proyecto de mejoramiento del Centro de Asunción.Gentileza

El Centro Histórico de Asunción constituye el origen físico, simbólico y cultural de la ciudad. En él se concentran los principales hitos de su historia urbana, política, social, económica y ambiental, así como una parte sustancial de su patrimonio arquitectónico y paisajístico. Pero este no es solo memoria; es también una oportunidad estratégica para el desarrollo urbano integral y sustentable de la ciudad contemporánea.

Por Arq. Gonzalo Garay, especialista en Desarrollo Urbano. Consejo de Desarrollo de Asunción

Hoy, en un contexto de profundas transformaciones urbanas, el Centro Histórico debe ser entendido no como un fragmento aislado o meramente patrimonial, sino como un subsistema del sistema urbano de Asunción, inseparable de la dinámica general de la ciudad y, muy especialmente, de su relación histórica con el Bañado Norte, la Bahía y el río Paraguay –y con el barrio Chacarita–. Su recuperación no puede abordarse desde un enfoque parcial ni sectorial, sino desde una visión sistémica e integral.

Situación actual

Al igual que la mayoría de los Centros Históricos de las ciudades latinoamericanas –y en buena parte de Europa y del mundo–, el de Asunción ha sufrido, desde finales de la década de 1970 e inicios de los años 80, un proceso sostenido de profundo deterioro urbano, funcional, social, económico, paisajístico y ambiental.

Entre las causas más frecuentes se destacan: la expansión de la ciudad hacia la periferia; la aparición de nuevos barrios residenciales y polos comerciales; el desplazamiento progresivo de las familias que vivían allí; el deterioro del espacio público y la ausencia de mecanismos eficaces de gestión, entre otras.

Todo ello derivó en un Centro Histórico medianamente activo durante el día, pero tremendamente despoblado por la noche, situación que afecta a la actividad económica, la vitalidad urbana, las inversiones inmobiliarias, la calidad del espacio público, el deterioro del patrimonio histórico y arquitectónico y la seguridad.

Otra imagen de las potencialidades de revitalización del Centro Histórico.
Otra imagen de las potencialidades de revitalización del Centro Histórico.

Activo estratégico subutilizado

Reducir el Centro Histórico a un tema exclusivamente cultural o patrimonial es un error conceptual grave. Sin desconocer su enorme valor, la zona concentra activos urbanos, edilicios y económicos de altísimo valor, hoy subutilizados o directamente abandonados.

Entre ellos se destaca su localización estratégica, la infraestructura urbana existente, la conectividad, la escala urbana, la cercanía al principal frente costero de la ciudad, y un stock de edificios con gran valor económico y enorme potencial de reciclaje arquitectónico y reconversión funcional para el desarrollo inmobiliario sostenible y la activación de la economía urbana.

Desarrollo urbano y sector privado

El Centro Histórico ofrece condiciones excepcionales para un desarrollo urbano sostenible y de usos mixtos: vivienda, comercio, servicios, oficinas corporativas, gastronomía, turismo, cultura, economía creativa y actividades vinculadas al ocio urbano. Y también para aumentar la densidad urbana, que es tan necesaria para Asunción. Pero su revitalización requiere indefectiblemente de una sinergia efectiva entre sector público, sector privado y organizaciones de la sociedad, basada en reglas claras, planificación, incentivos adecuados, transparencia y gestión activa.

La experiencia internacional demuestra que los procesos exitosos de recuperación de centros históricos se apoyan en la inversión privada orientada por planes urbanos claros, acompañada por políticas públicas consistentes y mecanismos de gestión eficientes.

Las calles del Centro Histórico ofrecen grandes potencialidades para el desarrollo peatonal.
Las calles del Centro Histórico ofrecen grandes potencialidades para el desarrollo peatonal.

Primeros avances y proyectos estratégicos

Felizmente, en los últimos años se han iniciado algunos procesos que marcan un cambio de tendencia. Uno de los hitos fundamentales fue la construcción y habilitación, en el año 2011, de la Primera Etapa de la Avenida Costanera de Asunción y de los Parques Lineales de la Bahía –incluyendo el Barrio Social Jardín de la Bahía, la Playa y el Puerto Deportivo de la Bahía–, en el marco del Proyecto Costero del Bicentenario –que se planteó como Primera Fase del Plan Maestro de la Franja Costera de Asunción–. Este proyecto se planteó como una acción urbana estratégica. El mismo permitió recuperar la relación funcional histórica de Asunción con el río Paraguay, generar un espacio público ribereño de alta calidad y vitalidad, y reactivar el vínculo entre la Bahía y el Centro Histórico.

El Proyecto Costero del Bicentenario efectivamente ha actuado como detonante de nuevos proyectos e iniciativas urbanas dentro del marco del Plan Maestro de la Franja Costera, hoy en distintas etapas de gestión, planificación y o ejecución.

El otro factor clave en el inicio de la revitalización del Centro ha sido la reactivación de la gastronomía y el ocio nocturno, impulsada por la articulación de actores privados organizados y nucleados en el AMCHA (Asociación de la Movida del CHA), que lograron devolver vida urbana al centro en horarios tradicionalmente despoblados.

Propuestas de parquización y circuitos ecológicos en la Bahía de Asunción.
Propuestas de parquización y circuitos ecológicos en la Bahía de Asunción.

Resiliencia urbana de la franja costera

En este contexto se inscribe el Proyecto de Resiliencia Urbana de la Franja Costera de Asunción, gestionado desde el año 2019 por la Municipalidad de Asunción con el apoyo del Gobierno nacional. El mismo cuenta con financiamiento del Banco Mundial de US$ 105 millones –aprobado por ley y en ejecución por parte del MOPC– y contempla cuatro grandes proyectos urbanos: 1) Recuperación y mejora de los principales espacios públicos del Centro Histórico; 2) Recuperación y revitalización del Parque Caballero; 3) Creación del Parque Reserva Natural Banco San Miguel –con aproximadamente 300 hectáreas de recuperación de humedales urbanos–; 4) Desarrollo del distrito Eco Bahía de Asunción –un barrio con densidades urbanas adecuadas y con usos mixtos, bajo criterios de alta sostenibilidad urbano/ambiental–, que contempla viviendas de interés social, espacios públicos/infraestructura urbana/equipamiento urbano de alta calidad y oportunidades muy ventajosas para inversión inmobiliaria privada en un sector que se convertirá en uno de los mejores lugares de Asunción.

Este conjunto de proyectos se inscribe dentro de la visión sistémica y los principios del Plan Maestro de la Franja Costera, y actualiza e incorpora el establecimiento de un Mecanismo de Gestión Interinstitucional que consiste básicamente en una alianza estratégica y una sociedad de interés público entre el Gobierno Nacional y la Municipalidad de Asunción.

Esquema del Proyecto Integrado y Etapas posteriores.
Esquema del Proyecto Integrado y Etapas posteriores.

Clave: crear un mecanismo de gestión participativo, transparente y eficiente

El éxito del Proyecto Franja Costera –íntimamente relacionado con la revitalización del Centro Histórico– depende de la creación de este mecanismo de gestión, previsto ya en la propuesta inicial del Plan Maestro desde el año 1993 (hace más de 30 años), que articule al Estado nacional, la municipalidad, la sociedad civil y el sector empresarial privado. La experiencia internacional demuestra que este es el camino adecuado para garantizar la continuidad, eficiencia, transparencia y éxito del Plan Maestro de la Franja Costera de Asunción –si se hubiera creado ya en sus inicios, hoy estaría finiquitado y funcionando todo el Proyecto Franja Costera tanto en el Bañado Norte como en el Bañado Sur–.

Propuesta de intervenciones para el Parque Caballero.
Propuesta de intervenciones para el Parque Caballero.

Noticias positivas

Debemos señalar que hay otras novedades muy alentadoras para el Centro Histórico, entre ellas: 1) El interés y el involucramiento de la Oficina de la Primera Dama en la recuperación del Centro Histórico, materializado –por ejemplo– en la continuidad de la gestión del Proyecto de Reconversión Urbana del Puerto de Asunción y en el Proyecto de Cableado Subterráneo de varias calles del Centro Histórico; 2) La creación de la comisión por los 500 años de la Fundación de Asunción mediante decreto del Poder Ejecutivo –que para que funcione exitosamente debe incluir la participación de la sociedad civil y los gremios empresariales–; 3) El lanzamiento de parte del MUVH (Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat) del Programa Che Róga Porã 2, centro que está destinado a brindar préstamos para financiamiento de recuperación y creación de viviendas en el Centro Histórico; 4) La rebaja de la tarifa del impuesto inmobiliario para las propiedades del Centro Histórico de parte de la Municipalidad de Asunción; 5) La gestión del Proyecto del Corredor Verde Avenida Artigas, que significará una mejora integral de una de las principales vías de acceso y salida del Centro Histórico; 6) La restauración y el reciclado de varias propiedades de alto valor patrimonial de parte del sector privado, entre ellas el ex-Cine Teatro Victoria; 7) La conformación del Consejo de Desarrollo de Asunción, que está integrado por más de 40 organizaciones de la sociedad, como espacio de articulación de actores sociales, empresariales, profesionales y ciudadanos. Y de estos mismos con el Gobierno Nacional y con la Municipalidad de Asunción.

Propuesta de distrito Eco Inclusivo.
Propuesta de distrito Eco Inclusivo.

Una gran oportunidad histórica

La recuperación del Centro Histórico de Asunción no es solo una cuestión urbana o patrimonial: es una decisión estratégica de ciudad. Implica liderazgo político, acuerdos amplios, participación social y una visión compartida de futuro. Asunción tiene hoy una oportunidad histórica para transformar su centro en un verdadero motor de desarrollo urbano sostenible, inclusivo y de calidad. Aprovecharla dependerá de la capacidad colectiva de construir consensos, crear mecanismos de gestión sólidos y sostener una política urbana de largo plazo. Y de saber instalar y gestionar un proceso basado en la participación, los acuerdos y los compromisos de los actores públicos, sociales y empresariales de Asunción y del Paraguay. Para que ello sea viable resulta imprescindible el compromiso serio y firme tanto de la polis como de la civis. Estamos seguros de que sí se puede.