La canasta mecánica

La canasta mecánica
La canasta mecánicaArchivo, ABC Color

RELACIONES PELIGROSAS -- Se sabe de los importantes problemas en las relaciones de pareja entre hombres y mujeres cuyas edades no difieren en muchos años, crecieron en la misma época y comparten referencias culturales similares.

Es evidente que serán aún mayores los conflictos y desafíos en el vínculo amoroso entre una chica de 25 y un hombre de 65 años. Ambos viven momentos vitales muy dispares, la brecha generacional es significativa, ni hablar de los prejuicios sociales.

Hay desequilibrios de poder, diferencias en energía y planes de vida. Ella querrá tener hijos y él está cerca de la jubilación, sin mencionar los futuros posibles problemas de salud del individuo mayor.

La afirmación el amor no entiende de edad, plantea un romanticismo tentador engañoso.

Suele suceder que en cierta etapa de la vida, sobre todo después de los 50 años, los hombres se sienten viejos y una de las maneras de rejuvenecerse es tener una novia mucho más joven que él, además de empezar a ir al gimnasio, quitarse la barba o vestir más jovialmente.

Lo que no toman en cuenta es que la diferencia de edad funciona como una brecha generacional, provocando choques de intereses, amistades incompatibles y prejuicios sociales.

Según una investigación difundida por la publicación norteamericana The Atlantic, aquellas parejas con una diferencia de edad de 5 años o más tenían un 18% más de posibilidades de acabar separándose.

Más allá de los números, la verdadera clave para que una relación con diferencia de edad sea saludable radica en la madurez emocional de sus integrantes. La capacidad de comunicar las expectativas, respetar los tiempos de cada uno, gestionar los celos y planificar un proyecto de vida común son elementos esenciales.

La edad biológica no siempre refleja la edad emocional. Hay personas jóvenes con gran madurez y personas mayores que se comportan como púberes. Lo fundamental es que ambos estén alineados en su visión de vida.

En un caso reciente sucedido en nuestro medio, cuya violencia tomó estado público, quedó constatado que en la relación había maltrato y daño moral. El escándalo demostró que, en un vínculo con gran disparidad de edad, la responsabilidad recae mayoritariamente en la parte que ejerce el control, manipulación o agresión, frecuentemente facilitado por el desequilibrio de poder. La persona mayor es la que debería actuar con sensatez, utilizar su madurez, experiencia o recursos económicos para evitar daños psicológicos en quien tiene muchos años menos y es inexperta.

Los principales factores que llevan a las personas a pensar que una relación de poder abusiva es romántica están relacionados con la creencia de que el control es señal de amor, pasión y protección. Creencia que nace y se ve influenciada por medios de comunicación, canciones, películas, series, libros e historias en las que se glorifica una relación donde claramente una parte ejerce un control desmesurado sobre la otra.

No se nos enseña a tener relaciones sanas. Las relaciones abusivas son tóxicas, deben ser identificadas y pedir ayuda para poder salir del ciclo de violencia en el que se vive.

carlafabri@abc.com.py