Lejos de una reinvención radical, la apuesta fue más sutil y, a la vez, más potente. “Partimos por no reinventar la canción, sino reactivar la emoción original por la que fue concebida en ese momento. Mantuvimos su estructura, estética y espíritu, y sumamos un refresh con figuras actuales, humor y una realización más contemporánea. El objetivo fue que quienes ya la vivieron la vuelvan a sentir, y que una nueva generación la haga propia”, explica Jazmín Pallarés, gerente de Publicidad de Personal.
La decisión no fue casual. En un país donde el fútbol se vive como identidad, esta canción ocupa un lugar especial.

“Porque es mucho más que una canción: es un símbolo cultural. Fue creada por los propios jugadores, lo que la vuelve aún más auténtica, y con el tiempo se transformó en un recuerdo compartido entre generaciones. En un contexto como este, con el fervor de Paraguay volviendo al Mundial, era el puente perfecto entre pasado y presente que necesitábamos revivirlo y convertirlo de nuevo en un recuerdo emocionante para todos”, agrega.
Vivir de cerca cada jugada
La campaña de Personal acompaña este regreso histórico con una experiencia ampliada para los fanáticos: además de la transmisión oficial de los partidos a través de Versus Sports, los usuarios de Flow podrán acceder a cámaras exclusivas, desde la mirada de los jugadores hasta el banco de suplentes, generando una sensación inmersiva inédita.
“En todos estos años, el fútbol evolucionó al igual que nuestra tecnología. Mucha gente va a ver un Mundial por primera vez, otros lo van a volver a ver después de muchos años. Nuestra idea y propuesta de valor son mostrar a través de la evolución de la tevé con Flow que todos pueden ver el Mundial de una manera diferente”, manifiesta Carlos Jenkins, director de Marketing de Personal.
Ahora Flow es para todos, porque podrán acceder al servicio con deco o sin deco e inclusive con cualquier servicio de internet, porque a través de Flow y Versus Sports, los usuarios podrán ver los partidos y experimentarlos desde adentro.

“Desde hace unos años el fútbol ya no se vive de la misma manera con las plataformas digitales. Hoy, con las cámaras exclusivas que van a poder ver los hinchas gracias a Flow y Versus Sports por todas sus pantallas, se abre la posibilidad a que se pueda disfrutar en vivo momentos que antes dependían de una repetición o de una edición”, explica Jenkins.
Además, se puede revivir los partidos del día, pausar, y retroceder las jugadas.
Un himno que une generaciones
Más allá de la tecnología, el corazón del proyecto estuvo en el rodaje. Allí, la emoción no necesitó guion.
“Uno de los momentos más emocionantes fue ver cómo, incluso antes de rodar, muchos de los protagonistas empezaban a cantar la canción de forma espontánea, sin necesidad de indicación. Además fueron estos mismos referentes históricos quienes ‘marcaban’ la letra y la melodía a las figuras actuales generando una interacción multigeneracional inolvidable. Más que un rodaje, por momentos se sentía como un reencuentro con algo muy propio entre recuerdos de anécdotas y risas”, recuerda Jazmín Pallarés.

Esa conexión fue inmediata y tangible. “A pesar de todo lo que implica tener en set a tantas personas grabando al mismo tiempo, se sentía una energía distinta. El hecho de que todos, desde los jugadores hasta las celebridades actuales, entendieran perfectamente lo que significaba la pieza, hizo que cada escena se construyera con una intención real. Y eso es algo que después se traduce directamente en pantalla. Cuando una idea conecta así de rápido internamente, suele ser una buena señal de que también va a conectar afuera”, sostiene.
El elenco fue, en sí mismo, una declaración de intenciones: referentes históricos del 86, figuras icónicas como Roque Santa Cruz, Nelson “Pipino” Cuevas, Roberto “Toro” Acuña, Denis Caniza y Salvador Cabañas, junto a creadres de contenido y nuevas caras como Pichi Villanueva, Larissa Riquelme, Ña Tora, César Guerreros, Ariel Delgadillo, Marly Cáceres y el joven Lucas Quintana.
Reunidos para volver a sentir
Coordinar esa convergencia no fue sencillo, pero teminó siendo uno de los momentos más significativos del proyecto.
“Una de las anécdotas más representativas fue el desafío de reunir a todas las figuras en un solo día de rodaje. La coordinación fue compleja, pero una vez que estuvieron todos en el set, se generó una energía única, casi como si se tratara de un vestuario antes de un partido.

“En varios momentos, entre toma y toma, se armaban pequeños coros improvisados liderados por Nelson ‘Pipino’ Cuevas y Ramón Ángel Hicks, donde todos cantaban la canción juntos, mezclando risas con una emoción muy real. Ese cruce emotivo resume perfectamente el espíritu de la campaña: esto no era solo un remake, era un momento cultural volviendo a suceder”, afirma Pallarés.
El resultado es un videoclip que combina nostalgia, humor y emoción con una precisión poco frecuente. No se trata solo de recordar, sino de reactivar un sentimiento colectivo en el momento exacto, porque hay canciones que no envejecen: esperan. Y cuando regresan, lo hacen con más fuerza.
