Nancy Luzko estrenará “Puká”, una obra coral en guaraní, en Miami

Mujer con cabello largo y ondulado, vestida de lentejuelas, sonríe mientras se sienta en un piano negro.
Nancy Luzko, compositora y pianista paraguaya, estrenará su obra coral “Puká”, escrita en guaraní, en el encuentro “Groove Together”, en Miami.GENTILEZA

La compositora y pianista encarnacena estrenará este 18 de octubre en Estados Unidos una pieza escrita en guaraní, la cual será interpretada por agrupaciones corales cuyos integrantes tuvieron con esta experiencia su primer acercamiento al idioma a través de la música. La obra “Puká” nació de manera espontánea y propone celebrar la alegría y el encuentro entre culturas, según contó Nancy Luzko a ABC Revista.

Agregá ABC a Google como fuente preferida en tus búsquedas.

La música puede abrir caminos hacia otras lenguas y culturas, incluso cuando quienes la interpretan nunca han escuchado hablar el idioma en el que fue compuesta. Esa es una de las particularidades de “Puká”, la obra de la compositora y pianista paraguaya Nancy Luzko que se estrenará el 18 de octubre en el teatro del Miami Senior High School, durante el encuentro “Groove Together”.

La pieza, escrita en guaraní, será interpretada por las agrupaciones corales estadounidenses Vocal Youth Miami, Amazonia, Miami Sound Space y Miamibloco, y reunirá alrededor de 150 cantantes en una experiencia que vincula música, identidad cultural y comunidad.

“Todo comenzó con una invitación de Jamie Sutta, directora de Vocal Youth Miami, una gran amiga y colega a quien admiro mucho. Un día, Jamie me propuso escribir una obra para su coro, y recuerdo que le respondí: ‘¡Sí, por supuesto! Algún día lo haré’”, cuenta Luzko.

Mujer rubia con gafas toca el piano mientras guía a un grupo de personas vestidas con colores vibrantes en un salón.
Nancy Luzko ensaya al piano junto al coro que interpretará “Puká”, una composición que acerca el idioma guaraní a cantantes estadounidenses.

Tiempo después, asistió a uno de los conciertos de la agrupación y vivió una experiencia que terminaría impulsando la composición. “La energía de las voces, la emoción de escuchar a tantos jóvenes cantando juntos, despertó algo en mí. Y, curiosamente, al día siguiente nació Puká”.

La compositora le contó enseguida a Sutta que estaba trabajando en la obra. Fue entonces cuando conoció los planes para “Groove Together”, un festival que comenzaba a organizarse, y recibió la invitación para participar como compositora invitada especial. La sorpresa llegó cuando supo que su creación no sería interpretada por un solo coro, sino por cuatro agrupaciones reunidas.

Para Luzko, el proyecto también representa la posibilidad de formar parte de una iniciativa cuyo compromiso trasciende lo musical. Destaca la labor de los organizadores y directores, tanto por su excelencia artística como por su compromiso humano y social.

Mujer de pie dirigiendo a un grupo de músicos con partituras, piano en primer plano, entorno de sala beige.
Los integrantes del coro durante un ensayo de “Puká”, la obra con la que Luzko busca compartir las raíces paraguayas a través de la música.

“Son instituciones que abrazan la diversidad y creen firmemente que la música debe estar al alcance de todos. Cuando un joven no cuenta con los recursos necesarios para estudiar música, buscan becas y oportunidades para que pueda hacerlo”, señala.

“Y eso, para mí, es verdaderamente maravilloso. Porque la música no solamente nos permite expresarnos artísticamente, sino que también tiene el poder de unirnos, de abrir puertas y de transformar vidas”.

El guaraní como expresión musical

La elección del idioma fue una decisión natural para la compositora, que encuentra en él una conexión profunda con sus orígenes. “El guaraní es un idioma muy querido para mí, porque forma parte de mis raíces y de mi tierra natal. Siempre lo he sentido como un idioma profundamente musical, lleno de expresividad, de riqueza y de una belleza muy particular. Hay tantas emociones que podemos transmitir a través del guaraní que, para mí, escribir esta obra en ese idioma fue algo muy natural”, explica.

Mujer con cabello lacio y ropa blanca gesticula mientras habla frente a un piano y un grupo de personas observan.
Nancy Luzko conversa con los integrantes del coro durante el ensayo de la pieza escrita en guaraní para el encuentro musical “Groove Together”.

El nacimiento de la melodía también tuvo algo de espontáneo. Luzko recuerda que estaba manejando cuando una secuencia musical comenzó a sonar en su cabeza, acompañada por la palabra “puká”, que significa “risa” o “reír” en guaraní. Empezó a cantarla y, casi sin darse cuenta, el ritmo y la melodía quedaron grabados en su memoria. En cuanto pudo, se sentó al piano y comenzó a escribir.

“Desde el primer momento supe que quería crear algo alegre, lleno de vida y de energía positiva”, afirma. La intención era transmitir un mensaje sencillo, pero significativo en un mundo en el que, según reflexiona, las ocupaciones y preocupaciones cotidianas muchas veces hacen olvidar la importancia de disfrutar.

“Por eso quise que Puká transmitiera precisamente ese mensaje: una invitación a sonreír, a reír, a celebrar la vida y a unirnos a través de la música. Y qué mejor manera de hacerlo que a través del guaraní, llevando un pedacito de mi querido Paraguay a un escenario donde tantas voces y culturas diferentes se encuentran”.

Mujer con cabello rubio y vestido azul claro sonríe junto a un piano brillante en un entorno interior azul.
Nancy Luzko, doctora en Artes Musicales por la Universidad de Miami, ha desarrollado una trayectoria como compositora y pianista entre Paraguay, Europa y Estados Unidos.

La experiencia también plantea un desafío: cerca de 150 cantantes estadounidenses se acercarán al idioma por primera vez. Algunos, señala la compositora, nunca habían escuchado hablar en guaraní e incluso desconocían su existencia o su procedencia.

“No se trataba solamente de enseñarles a cantar una obra, sino también de acercarlos a una lengua, a una cultura y a una parte muy querida de mis raíces paraguayas”, expresa.

Luzko reconoce que la pronunciación del guaraní puede resultar compleja para quienes nunca han tenido contacto con él. A eso se suma el trabajo de escribir para cuatro agrupaciones diferentes, integrando tantas voces en una misma expresión musical. Sin embargo, considera que esas dificultades terminaron convirtiéndose en una oportunidad de intercambio cultural.

“Creo que allí está precisamente la magia de este proyecto: demostrar que la música puede trascender las barreras del idioma, acercar culturas y unir a las personas a través de una misma emoción”, sostiene.

Mujer con vestido largo en gradiente de verde a azul, con cabello suelto, cruzando brazos junto a piano de cola iluminado.
La compositora paraguaya Nancy Luzko encuentra en sus raíces una fuente de inspiración para su música, presente en una obra como “Puká”, cuyo idioma protagonista es el guaraní.

Una identidad que viaja con la música

A lo largo de su trayectoria como pianista y compositora, Luzko ha desarrollado su formación y su trabajo artístico entre Paraguay, Europa y Estados Unidos. Es doctora en Artes Musicales por la Universidad de Miami y ha compuesto obras para piano, orquesta, ballet, ópera, música sacra y voz.

Aunque su recorrido la ha llevado por diferentes países y culturas, afirma que sus raíces paraguayas permanecen presentes en su música, a través de influencias de los ritmos, las melodías y la riqueza cultural del país.

“Para mí, componer es también una manera de expresar quién soy, de dónde vengo y todo aquello que forma parte de mi identidad artística”, señala.

Cartel colorido del evento 'Groove Together', destacando a Nancy Luzko como artista invitada y varias agrupaciones musicales.
El afiche de “Groove Together”, encuentro que se realizará el 18 de octubre en Miami y que reunirá a jóvenes intérpretes, músicos y agrupaciones artísticas. La programación incluye el estreno de “Puká”, de Nancy Luzko.

En ese sentido, considera que “Puká” representa una continuación natural de su trayectoria, pero también una experiencia particular porque, esta vez, el propio idioma guaraní ocupa un lugar protagónico.

“Me emociona profundamente pensar que una obra nacida de mis raíces paraguayas pueda ser interpretada por tantas voces de diferentes culturas aquí, en Estados Unidos”, expresa.

“Creo que este proyecto refleja algo en lo que siempre he creído: la música no tiene fronteras, y nuestras raíces pueden convertirse en un puente para unir culturas”.

Y concluye: “Si a través de mi música puedo compartir un poquito de la belleza y la alegría de mi querido Paraguay con el mundo, siento que estoy cumpliendo una parte muy importante de mi misión como compositora”.